miércoles, 2 de marzo de 2011

Nuestra Ciudadanía

John Alexis
Miercoles 2 Marzo de 2011

Ciudadanía Americana

La ciudadanía Americana fue conferida a los residentes de Puerto Rico bajo la Ley Jones el 2 de marzo de 1917. Para un trasfondo en este tema favor de referirse a la sección titulada "Ciudadanía Americana" o "Historia de la Ciudadanía Americana en Puerto Rico".

Desde que se estableció la Ley Jones en el 1917, ha sido la política del Congreso el definir o reglamentar bajo ley una clase de ciudadanía específicamente para las personas nacidas en Puerto Rico bajo la soberanía de los Estados Unidos. Las leyes que regulan o definen la ciudadanía Americana de las personal en Puerto Rico han sido revisadas y enmendadas por el Congreso en el pasado. Estas quedan sujetas a revisión, enmienda y hasta su posible eliminación por el Congreso en un futuro, si este decide continuar o cambiar el estado legal de Puerto Rico o la ciudadanía de sus residentes.
En un reporte al Presidente del Comité de Recursos de la Cámara de Representantes, el Hon. Don Young, Richard Thorngurgh establece

"La presente ciudadanía Americana estatutaria de las personas nacidas en Puerto Rico no se levanta ni existe por virtud de la Constitución de Puerto Rico, o de la Ley de Relaciones Federales, en consideración de la cual fue instituida la Constitución local. Elegibilidad de las personal nacidas en Puerto Rico para la ciudadanía Americana resulta enteramente de un ejercicio de discreción constitucional. La ciudadanía estatutaria fue inicialmente otorgada por la Ley Orgánica de Puerto Rico (Ley Jones, 39 Stat. 461 2 de marzo de 1917). En el 1940 el congreso enmendó la ley orgánica territorial removiendo las provisiones que gobernaban la condición de ciudadanía de los Puertorriqueños y incluyeron la ciudadanía estatutaria en la sección 202 de la Ley de Nacionalidad ( Nationality Act) del 1940. Cuando la Constitución de Puerto Rico se estaba aprobando en el 1952, el Congreso reviso otra vez la ciudadanía estatutaria para los Puertorriqueños en la sección 302 de la Ley de Inmigración y Naturalización La revisión de la ciudadanía Americana para los Puertorriqueños fue codificada bajo 8 U.S.C.S. 1402, y el Congreso a elegido no enmendar esta provisión desde el 1952."

El otorgar la ciudadanía Americana para las personas nacidas en Puerto Rico no fue parte del proceso de establecer el Estado Libre Asociado, ni fue parte de la Constitución de Puerto Rico. El otorgar ciudadanía Americana fue por estatutos completamente distintos, y no fue parte y no fue tema de consideración, ni formo parte del consentimiento del proceso descrito en la Sección 1 del P.L. s-1-600 (48 U.S.C. S73 1b) como siendo "en forma de un pacto". La referencia hecha de la ciudadanía Americana en el preámbulo de la Constitución de Puerto Rico, no cambia la naturaleza o tipo de la ciudadanía de los Puertorriqueños. La aprobación de la Constitución de Puerto Rico en el año 1952 no cambia en nada la naturaleza o el tipo de ciudadanía Americana otorgada por ley através de la Cláusula Territorial al tipo de ciudadanía la cual disfruta el resto de los ciudadanos Americanos quienes por haber nacido en los Estados Unidos disfrutan una ciudadanía completa y constitucional.

El Congreso puede continuar su política existente bajo 8U.S.C. 1402 que trata las personas nacidas en Puerto Rico como una categoría de ciudadanía distinta sujeta a reglas y reglamentos distintos según el Congreso determine sea razonable de tiempo en tiempo. Se entiende que bajo cualquier política que adopte el Congreso, la ciudadanía Americana que ha sido previamente otorgada a individuos ya nacidos en Puerto Rico, no puede ser regulada o terminada en violación a el derecho de "due process" y "equal protection of other fundamental rights" de la Constitución. Véase entre otros casos; Schneider v. Rusk, 377 U.S. 163 (1964), Afroyim v. Rusk, 18L ed. 2dd. 757 (1967), Kennedy v. Mendoza, 372 U.S., 144 (1963), Rusk v. Cort 372 U.S. 1444 (1963).

No hay restricción alguna en el poder del Congreso relacionada con la ciudadanía de aquellas personas que nazcan en el futuro- especialmente si hubiere un cambio en el estado legal o "status" de Puerto Rico. Esto es porque la ciudadanía de los que nacen en Puerto Rico es una ciudadanía estatutaria y no una ciudadanía constitucional como la de los que nacen en los Estados Unidos. Esto es así porque nuestra ciudadanía fue obtenida bajo la Ley Jones del 1917, y no bajo la Constitución de los Estados Unidos. La Constitución lee bajo su Articulo XIV " Toda persona nacida o naturalizada en los Estados Unidos, y sujetos a esta jurisdicción, son ciudadanos de Los Estados Unidos y del Estado donde estos residen". El derecho de adquirir ciudadanía Americana por virtud de nacer en Puerto Rico se permite bajo la discreción del Congreso. El Congreso podría, sin duda, terminar el otorgar la ciudadanía Americana a personas que nazcan en Puerto Rico. El Señor J Killian, conocido especialista en ley constitucional dijo el 9 de marzo de 1998:
"En Rogers v. Balleri, 401 U.S. 815 (1971), el tribunal decidió que (en su decisión anterior en el caso de) Afroyim ara aplicable porque el reclamante no era un 'ciudadano bajo la enmienda 14'porque Balleri había nacido fuera de los Estados Unidos la ley del caso establece que Puerto Rico, cualquier sea su "status" y relación a los Estados Unidos, no es en sí en los Estados Unidos. En esa perspectiva, entonces, la limitación de la primer oración de la primera sección de la Enmienda Catorce no limitaría la discreción del Congreso en legislar sobre el estado de ciudadanía de Puerto Rico"

En una carta al Hon. Don Young, Richard Thorngurgh establece: "La historia de la ciudadanía para los Puertorriqueños confirma sin dudas, que la nacionalidad y ciudadanía Americana de personas nacidas en Puerto Rico es materia gobernada por leyes de Estados Unidos establecidas por el Congreso unilateralmente- aunque con gran apoyo y aceptación de los Puertorriqueños, Este ejercicio unilateral de la autoridad de la Cláusula Territorial para definir la condición de ciudadanía de personas nacidas en Puerto Rico, es consistente con el Articulo IX de El Tratado De París. Claramente, la nacionalidad y ciudadanía de los Estados Unidos no esta bajo o dentro de la soberanía interna practicada por el pueblo de Puerto Rico bajo la estructura de gobierno interno del Estado Libre Asociado"

Es el momento de actuar

Miércoles 2 de marzo de 2011
Edwin R. Jusino | UPR Mayagüez

En el 1917, los puertorriqueños recibimos la ciudadanía estadounidense. Ya han pasado 94 años y al día de hoy continuamos aun esperando el “Task-Force” de Casa Blanca. Todavía estamos envueltos en riñas personalistas que dividen al pueblo. Que si la UPR, que si los empleos, que si fulano o si zutano, cuando la causa de toda la mogolla de problemas que hay en nuestra amada isla de Puerto Rico lo es el Estado Libre Asociado. Una fórmula política que nadie ha sabido definir, que ni es libre, ni es asociada.

Según un reporte de mayo 29 de 2009 del “Congressional Research Office”, ha habido 2 reportes de Casa Blanca en cuanto al estatus de Puerto Rico, en el 2005 y en el 2007, han ocurrido 4 consultas de estatus (1967, 1991, 1993, 1998) de la cual 1 (1991) fue un referendo. En el reporte incluye un breve resumen de las opciones posibles para Puerto Rico, en la página 29 titulada “Issue of Debate on Political Status”. Pero antes de entrar a mencionar las 4 opciones que tiene Puerto Rico, 2 de las cuales son consideradas independencia, menciona que desde el 1952, Puerto Rico continúa siendo un territorio de los Estados Unidos sujeto a la autoridad del Congreso bajo la clausula de territorios de la Constitución federal.

“Commonwealth”, palabra usada en inglés para definir el “Estado Libre Asociado” significa en ingles (según el diccionario Webster): “: a nation, state, or other political unit: as a: one founded on law and united by compact or tacit agreement of the people for the common good”. En español es una nación, estado, o otra unidad política fundada y unida por una compacto o acuerdo entre la gente para el bien común. Añadiéndole la definición del congreso de los Estados Unidos, un “Commonwealth”, describe un territorio organizado auto-gobernante bajo los poderes plenarios del Congreso de la Federación. En otras palabras, el Estado Libre Asociado es un territorio auto-gobernable sujeto a los poderes plenarios del Congreso de los Estados Unidos, o sea, ni es Estado, ni es Libre.

Si ya ha habido dos reportes de Casa Blanca, entonces, ¿Qué esperamos? No podemos permitir que le miedo siga siendo el mayor opresor de nuestros compatriotas, nuestros, conciudadanos en los estados solo esperan a que nosotros tomemos la decisión de descolonizarnos. Hay 4 opciones, continuar como estamos, como un territorio sin soberanía ni poder, con solo voz pero sin ningún voto, podemos optar por ser una República Asociada a los Estados Unidos pero independiente bajo un pacto de asociación que puede ser eliminado unilateralmente por cualquiera de las dos naciones, podemos optar por la independencia total de los Estados Unidos, o podemos optar por la Estadidad. Estas cuatro opciones son las que son presentadas por este informe, basado en los reportes de Casa Blanca.

¿Realmente somos tan ilusos para pensar que el nuevo reporte de Casa Blanca presentará alguna nueva opción? Según un estudio que hice para la Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayagüez , El estatus político de Puerto Rico y la globalización, y basándome en los escritos de Ramón Grosfoguel, la independencia para Puerto Rico sería la esclavitud económica perpetua de Puerto Rico ante los Estados Unidos. Puerto Rico pasaría hacer una “Neo Colonia” pues el poderío económico de los Estados Unidos forzaría a Puerto Rico a someterse a sus decretos.

“Entiende que bajo el sistema neoliberalista y bajo el nuevo concepto de la neo-colonia las ideas propuestas por los grupos independentista no tienen arraigue pues la democracia en la neo-colonia les garantiza los derechos civiles y humanos. También plantea que la cultura y la identidad puertorriqueña fueron propiciadas por el mismo estado norteamericano para “mantener calmados a los nenes”. El autor señala que aun siendo independiente, Puerto Rico estaría obligado a mantener su relación de dependencia con los Estados Unidos, sin la garantía de los derechos civiles que le garantiza la ciudadanía estadounidense.”

¿Estamos dispuestos a perder nuestros derechos civiles que nos garantiza la ciudadanía estadounidense? ¿Los mismos que obtuvimos hace 94 años un 2ndo de Marzo de 1917? Es hora de actuar, y de tomar la única decisión que garantizará a nuestro pueblo Libertad, Soberanía, y una democracia genuina. Una decisión que realmente garantice nuestra ciudadanía estadounidense, optar por la estadidad es la única opción digna para nuestra patria.

¿Es o nó nuestra ciudadanía estadounidense de segunda?

Miercoles 2 de Marzo de 2011
William Rivera | PRSSA - Ponce

“La razón no grita, la razón convence” Luis A. Ferre.

Desde el otorgamiento por parte del Congreso de los Estados Unidos de la Ciudadanía Americana a los puertorriqueños, nació el issues de si esta es o no una ciudadanía de segunda. Con un simple análisis de nuestra situación como territorio no incorporado y de la forma en que se predican algunos derechos por parte de la Constitución estadounidense, podríamos contestarnos si nuestra ciudadanía es o no una de segunda. La ciudadanía estadounidense fue otorgada a los puertorriqueños en virtud del artículo 5 del acta jones de 1917.

Ahora bien comenzando por esto se establece la primera diferencia. En ese momento los residentes de Puerto Rico fueron naturalizados. Esto porque en el acta Foraker de 1900 articulo 7, el gobierno estadounidense reconoció y estableció jurídicamente por primera vez la ciudadanía de Puerto Rico. Diecisiete años después se aprueba el acta jones. Que como mencione anteriormente le otorga la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños. Pero eso va mas allá al otorgarle la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños se desconoce totalmente por el gobierno de los Estados Unidos la ciudadanía de Puerto Rico. Esto quiere decir que la ciudadanía de Puerto Rico pierde su total validez jurídica. No tan solo eso sino que al momento de ser naturalizados los puertorriqueños, el acta jones también estableció que toda persona que naciera en el territorio de Puerto Rico obtendría la ciudadanía estadounidense como consecuencia.

El documento no expone que al momento de nacer un individuo, el mismo adquiera la ciudadanía de Puerto Rico. Ello significa que la ciudadanía de Puerto Rico nació con el acta Foraker de 1900 y murió con el acta Jones de 1917. Que se traduce de la siguiente manera en nuestros días, TODOS los individuos nacidos en Puerto Rico son ciudadanos estadounidenses.

Habiendo expuesto todo lo anterior ahora vamos al tema que nos compete. ¿Es o nó nuestra ciudadanía estadounidense de segunda? Esta problemática gira en su totalidad en torno al ejercicio de los derechos contenidos en la constitución federal por parte de los ciudadanos estadounidenses. Lo primero que hay que establecer es que la constitución federal fue orientada hacia dos vertientes. Por una parte el ciudadano y por otra el territorio. Por ejemplo lo que se conocen como la carta de derechos de la constitución federal es un reflejo de lo orientación hacia la vertiente del ciudadano.

Por otra parte la elección del presidente y la representación congresional plasman la vertiente territorial. Esto se ejemplifica en nuestro diario vivir de la siguiente manera. Hoy día nosotros los puertorriqueños tenemos el derecho a perseguir nuestra felicidad, a tener un gobierno con nuestro consentimiento, a no auto incriminarnos, a poseer armas, a un juicio rápido y justo, a elegir un jurado imparcial, al voto secreto, entre otros. Todos estos contenidos de la enmienda uno a la veintisiete de la constitución federal. Ahora bien no tenemos derecho a la representación congresional ni a la elección del presidente. Para dejar establecido jurídicamente la ausencia de este derecho procedo a las siguientes citas:

1- Enmienda XVII (1913)
El Senado de los Estados Unidos estará conformado por dos Senadores de cada Estado, elegidos por el pueblo de éste para un periodo de seis años, y cada Senador tendrá derecho a un voto.

2- Enmienda XIV (1868)
 Sección 2.
Los Representantes serán prorrateados entre los distintos Estados de acuerdo con su respectiva población, contando el número total de personas en cada Estado [sin contar a los indígenas que no pagan contribuciones].


3- Enmienda XII (1804)
Los Electores se reunirán en sus respectivos Estados y, por sufragio secreto, votarán por un Presidente y Vicepresidente, uno de los cuales, por lo menos, no debe ser residente del mismo Estado que ellos; designarán en sus papeletas a la persona por quien voten para Presidente, y en papeletas distintas, a la persona por quien voten para Vicepresidente, y harán listas por separado de todos aquellos por quienes hayan votado para Presidente y de todos aquellos por quienes hayan votado para Vicepresidente, con el número de votos emitidos a favor de cada uno; esas listas serán firmadas, certifi- cadas y remitidas por ellos, debidamente selladas, a la sede del gobierno de los Estados Unidos.


Las citas anteriormente expuestas se distinguen por una palabra clave “Estado”. Esto quiere decir que estas enmiendes se circunscriben únicamente a los Estados incorporados y no se hacen extensivas a los territorios no incorporados. Esa es la razón por la cual existen las desigualdades en derecho con el resto de nuestros conciudadanos. En segundo lugar quiero establecer que nuestra ciudadanía no es de segunda. Nuestro problema no es la ciudadanía nuestro problema es el territorio no incorporado en el cual residimos. Expongo el siguiente ejemplo. Un Tejano residente en Nuevo Laredo ciudadano estadounidense, tiene el disfrute de todos los derechos contenidos en la constitución federal, puede votar por el presidente, puede elegir dos senadores cada 6 años al congreso, puede elegir un representante al congreso, hasta vota por todos y cada uno de los puestos públicos electivos en su ciudad y ESTADO.

Ese mismo tejano se muda a Puerto Rico. El tejano en Puerto Rico tiene derecho a votar por todos y cada uno de los puestos públicos electivos en Puerto Rico como lo ejecutaba en Texas. El Tejano una vez residente en Puerto Rico ya no tiene derecho a elegir dos senadores cada 6 años porque Puerto Rico no es un ESTADO, pierde su derecho al voto presidencial porque Puerto Rico no es un ESTADO y tampoco podría votar por un representante al congreso porque Puerto Rico no contiene en si distritos congresionales ya que no es un ESTADO. Esto se traduce de la siguiente manera, las mismas limitaciones que tenemos nosotros los puertorriqueños con nuestra ciudadanía estadounidense la tendría cualquier otro ciudadano estadounidense no residente en Puerto Rico que en algún momento decidiera residir en Puerto Rico. Por tanto nuestra ciudadanía estadounidense es igual a la del resto de nuestros conciudadanos.

Nuestro problema radica en la no incorporación del territorio donde residimos. Por tanto la solución a las desigualdades existentes en Puerto Rico con relación al resto de nuestros conciudadanos, se resuelve únicamente incorporando al territorio de Puerto Rico como un ESTADO de la Unión. El problema no somos nosotros, nosotros tenemos la herramienta para solucionarlos, nuestras manos junto a un bolígrafo, solo ejerciendo nuestro derecho a la autodeterminación lograremos la igualdad en relación al resto de nuestros derechos.

martes, 1 de marzo de 2011

La libertad no es para añangotaos, es para los valientes

Martes 1 de marzo de 2011
Edwin R. Jusino | UPR Mayagüez

"La Patria es Valor y Sacrificio"
-Albizu Campos-

“La Patria no es bandera, ni es himno, ni es ruido. La Patria es esfuerzo creador, es sentido de responsabilidad social, es respeto a la razón y es amor a la libertad.”
-Luis A. Ferre-

Patria, libertad, son palabras que nos hacen pensar en nuestra identidad como puertorriqueños, pero la presentada por los grupos que pretenden separarnos de los Estados Unidos. Siempre se nos acusa a los estadistas de ser vende patria, de ser añangotaos, de ser traidores de la patria. Aun siendo la mayoría, nos sentimos que caminamos por calles hostiles, tanto así que los estadistas en las universidades, en su mayoría tienen miedo de participar de asociaciones pro estadidad por el mero hecho de temor a represalias.

Mural hecho en la UPR de Mayaguez por estudiantes pro-huelga y pro-independencia
 ¿De cuándo acá querer lo mejor para nuestra patria es venderla, o traicionarla? Pero la culpa la tenemos los estadistas que en ocasiones somos fáciles a proyectar a la cultura de los Estados Unidos como superior a la nuestra, cuando ese no es el caso. La cultura que nos vio nacer no puede ir por encima de una cultura no existente, pues ¿Estados Unidos, tiene cultura, tiene territorio? La respuesta es sencilla, no. El concepto de los Estados Unidos es uno político y económico, no territorial ni cultural. Estados Unidos no tiene territorio más allá de bases militares, el distrito federal y oficinas gubernamentales. Cada estado es soberano sobre su territorio, y cada estado tiene su cultura aparte. ¿O es que la cultura de Texas es igual a la de California, a la de Nueva York, o Hawái?

¿Porque tenemos miedo de afirmar que somos puertorriqueños, con una cultura rica en sabor, sonidos y tradiciones caribeñas? Tenemos que afirmar y salir al rescate de la cultura, de nuestra identidad patria. Como dice el refrán: Puerto Rico es mi patria, Estados Unidos mi nación. Somos Puerto Rico, tenemos una historia única, y esa historia es la que nos afianza a las creencias de que todos los hombres somos iguales. Es esa historia de lucha la que nos ha garantizado la vida, libertad y la búsqueda de la felicidad. Somos estadounidenses, somos caribeños, somos latinos, hispanos, y puertorriqueños, y como estadistas no debemos sentirnos avergonzados de nuestra cultura. Hay que fomentar la cultura, hay que defenderla pues es nuestra, la hemos creado y nos ha visto nacer.

Les traigo el ejemplo de Hawái. Hawái pasó una crisis de identidad durante el tiempo que fue un reino independiente, y más aún cuando fue un territorio. Pero, Hawái luego de convertirse en un estado de la Unión, ha fomentado y defendido su cultura a tal extremo, que el gobierno federal incluso, ha pasado legislación para defender la cultura hawaiana.

Lo único indigno es el estado libre asociado que nos mantiene en un yugo colonial. La colonia es quién afecta y corrompe nuestra cultura, y nuestra sociedad. La gran mentira del 1952, en vez de ser lo mejor de dos mundos, es lo peor de dos mundos; la situación colonial es la responsable de que los valores de nuestra cultura estén desapareciendo. La falta de soberanía política para afirmar lo que somos ante el resto de la nación es lo que nos hace sentirnos inferiores, cuando somos iguales que nuestros hermanos en el continente.

Hay que ser valientes para lograr la igualdad plena, la única solución digna es la estadidad, pues es la única que asegura una soberanía real y poderosa. Hay que tener valor y sacrificarnos para defender la patria, como decía Albizu Campos, y eso, solo lo lograremos luchando por la igualdad.

El caso de Puerto Rico es la lucha más importante de derechos civiles para la comunidad Hispana en los Estados Unidos de este siglo. De Puerto Rico ser un estado, no tan solo representaríamos a los puertorriqueños en el Congreso, sino que también incrementaríamos la representación de los latinos en el cuerpo legislativo federal. De esta manera podríamos tener impacto en leyes como el “Dream Act”, que buscaba hacerle justicia a los miles de niños indocumentados que fueron traídos a la nación por sus padres.

Puerto Rico, de ser estado, servirá como el puente de la esperanza para el resto de Latinoamérica. El mensaje de los Estados Unidos al resto del continente que afirmara la premisa que “Todos los hombres somos iguales” y es en este postulado que yace la importancia de Puerto Rico para los Estados Unidos en un siglo XXI donde el censo federal proyecta que para mediados del mismo, los Hispanos pasarían hacer mayoría.

Tenemos que ser valientes, en un año marcado por revoluciones, tenemos que levantarnos como puertorriqueños y exigir nuestros derechos plenos y totales como ciudadanos estadounidenses, sin olvidarnos de nuestra historia, de nuestra cultura… de nuestra patria. Porque es por la preservación y futuro de lo ya mencionado que buscamos la igualdad y la soberanía plena en la estadidad.

PRSSA Mayaguez participates in pro-statehood town hall with Ricardo Rosello

Tuesday March 1, 2011
Press Release

Mayaguez- Members of the Puerto Rico Statehood Students Association participated yesterday in a Town Hall meeting with Dr. Ricardo Rosello, the son of former governor Dr. Pedro Rosello. The activity was organized by the local New Progressive Party youth organization, in an effort to educate the general public about the benefits of Statehood.

Mikhail Blancovitch, Ricardo Rosello, Julio Renta, Edwin Jusino, and Eric Mas (left to right).

In the activity was present the candidate for mayor for the NPP, Eric Mas, whom was the host of the activity. Present, was the PRSSA national treasurer, Mikhail Blancovitch, whom presented an economy based question during the Q&A portion of the activity. The former vice-president of the chapter and the current president of the NPP youth for San German, Julio Renta, the president of the chapter, Dihorela Reyes, and the public relations officer and José Celso Barbosa campaign director, Edwin Jusino were also present.

At the conclusion of the activity, many of the participating crowd proceeded to buy t-shirt from PRSSA or to take a copy of The Reason.

domingo, 27 de febrero de 2011

Lideres Latinos Por País en Las Grandes Ligas

Por Tony Menéndez



Cada vez que miró atras en el tiempo una de las consignas que se me quedó pegada en la memoria fue aquella "Aquí se Habla Béisbol" del 2009 del Clásico Mundial de Béisbol.

Un mote muy certero especialmente con los aficionados latinoaméricanos que de norte a sur y de este a oeste en el planeta no hay quien supuestamente se les pare al lado al discutir sobre el deporte del guante y el bate.

Esa pasión se refleja año tras año cuando comienza una nueva temporada de las Grandes Ligas pero más aún cuando es del país propio.

En este 2011 los dominicanos muy orgullosos están entre sus muchas figuras como Albert Pujols, Hanley Ramírez y Robinson Cano. Los venezolanos entre otros Miguel Cabrera, Carlos González y Felix Hernández. Los puertorriqueños con Carlos Beltrán, Yadier Molina e Iván Rodríguez.

Los colombianos te hablan de Edgar Renteria y Orlando Cabrera; los cubanos de Liván Hernández y Alexei Ramírez los mexicanos sobre Joakim Soria y Jorge Cantu; los nicaraguenses de Vicente Padilla y Everth Cabrera y los panameños sobre Mariano Rivera y Carlos Lee.

Para los quisqueyanos el mejor dirigente lo es Manny Acta. Para los boricuas lo es Edwín Rodríguez y para los del terruño vinotinto el hombre lo es Ozzie Guillén.

Como decia una canción popular en Puerto Rico cada uno tiene su opinión pero cada uno mira al mejor de su tierra.

Cada uno tiene su bandera y para aquellos que les encanta discutir y apreciar quienes son los mejores, aquí les ofrezco la lista de los latinos por país que son lideres en las principales categorias ofensivas y de pitcheo en las mayores.

TODOS LOS TIEMPOS
Turnos al Bate
Cuba: Rafael Palmeiro, 10,472
República Dominicana: Alex Rodríguez, 8,826
Panamá: Rod Carew, 9,315
Puerto Rico: Iván Rodríguez, 9,468
Venezuela: Luis Aparicio / Omar Vizquel, 10,266

Promedio de Bate
Cuba: Tony Oliva, .304
República Dominicana: Albert Pujols, .331
Panamá: Rod Carew, .328
Puerto Rico: Roberto Clemente, .317
Venezuela: Miguel Cabrera, .313

Hits
Cuba: Rafael Palmeiro, 3,020
República Dominicana: Alex Rodríguez, 2,672
Panama: Rod Carew, 3,053
Puerto Rico: Roberto Clemente 3,000
Venezuela: Omar Vizquel, 2,799

Dobles
Cuba: Rafael Palmeiro, 585
República Dominicana: Manny Ramírez, 547
Panamá: Rod Carew, 445
Puerto Rico: Ivan Rodriguez, 565
Venezuela: Bobby Abreu, 524

Triples
Cuba: Tony Taylor, 86
República Dominicana: Juan Samuel, 102
Panamá: Rod Carew, 112
Puerto Rico: Roberto Clemente 166
Venezuela: Luis Aparicio, 92

Cuadrangulares
Cuba: Rafael Palmeiro, 569
República Dominicana: Alex Rodríguez, 613
Panamá: Carlos Lee, 331
Puerto Rico: Carlos Delgado, 473
Venezuela: Andrés Galarraga, 399

Carreras Impulsadas
Cuba: Rafael Palmeiro, 1,835
República Dominicana: Alex Rodríguez, 1,831
Panamá: Carlos Lee, 1,192
Puerto Rico: Carlos Delgado, 1,512
Venezuela: Andrés Galarraga, 1,425

Carreras Anotadas
Cuba: Rafael Palmeiro, 1,663
República Dominicana: Alex Rodríguez, 1,757
Panamá: Rod Carew, 1,424
Puerto Rico: Roberto Alomar, 1,508
Venezuela: Omar Vizquel, 1,414

Bases Robadas
Cuba: Bert Campaneris, 649
República Dominicana: Cesar Cedeño, 550
Panama: Omar Moreno, 487
Puerto Rico: Roberto Alomar, 474
Venezuela: Luis Aparicio, 506

Juegos Ganados
Cuba: Luis Tiant, 229
República Dominicana: Juan Marichal, 243
Puerto Rico: John Candelaria, 177
Venezuela: Johan Santana, 133
Lider de Todos los Tiempos- Nicaragua- Dennis Martínez, 245

Efectividad
Cuba: Mike Cuellar, 3.14
República Dominicana: Juan Marichal, 2.89
Puerto Rico: John Candelaria, 3.33
Venezuela: Johan Santana, 3.10
Lider de Todos los Tiempos- Panama-Mariano Rivera, 2.23

Juegos Salvados
Cuba: Danys Baez, 114
República Dominicana: José Mesa, 321
Puerto Rico: Roberto Hernández, 326
Venezuela: Francisco Rodríguez, 268
Lider de Todos los Tiempos- Panama-Mariano Rivera, 559



Tony Menéndez es un cronista deportivo de Puerto Rico, especializado en el béisbol de las Grandes Ligas, las ligas de invierno del Caribe y las Series del Caribe. Desde Miami escribe para The Puerto Rico Daily Sun y Revista Zona Sports de Puerto Rico y varias paginas de internet de beisbol en América Latina y los Estados Unidos. Es talento de ESPNDeportes Radio Miami y actualmente es el narrador de béisbol y baloncesto de los Huracanes de la Universidad de Miami. Cubrió los Clasicos Mundial de Béisbol 2006 y 2009 y cubre desde 1995 los Marlins de Florida en Miami. Ademas, cubre desde su base en Florida a los Rays de Tampa Bay.

Luis Gutiérrez: An enemy of Puerto Rico

By Carlos Romero Barceló

Edition: February 24, 2011 | Volume: 39 | No: 7




The vicious lies, distortion of facts and unwarranted insults made by one of Chicago’s congressional representatives against Puerto Ricans, our police and Judge Fusté, chief justice of the U.S. District Court in Puerto Rico, demonstrate, beyond a shadow of doubt, that Luis Gutiérrez is an enemy of the people of Puerto Rico. In his desire to demean and criticize the present governor of Puerto Rico and the pro-statehood administration, he succeeds in insulting Puerto Rico, its elected leaders and the current government.

The U.S. District Court’s chief judge is one of the best and most prestigious federal judges we have ever had in Puerto Rico. His decision in the Puerto Rico Bar Association case was a very just, fair and legally unassailable decision. The president of the Bar Association was sent to jail for refusing to abide by the rulings and orders of the court, not for speaking out against the court as Gutiérrez claims.

Gutiérrez has been in politics and in Congress for a considerable amount of time. He has shown, throughout his years in public life, that he is sufficiently astute, malicious and knowledgeable of public communications to know that a nationwide statement against a municipal or state administration is heard mostly by people who aren’t knowledgeable about local politics. As a result, the insult or criticism against an administration is perceived as one against the city or the state itself. I have no doubt that he knew his lies and vicious insults would be perceived and understood by most people who heard him as statements against Puerto Rico and its people, who allegedly tolerate the behavior and abuse he misrepresented in his short speech.

Yes, he undoubtedly knew how his speech would be perceived, but he didn’t and doesn’t give a damn. His desire to misrepresent and criticize Puerto Rico’s governor and the present pro-statehood administration is so intense that the collateral damage he knew he would inflict never worried him.

Therefore, it is important people know how Luis Gutiérrez feels about Puerto Rico and how he feels about the democratic & civil rights of the four million U.S. citizens whose home is Puerto Rico.

In the first place, Luis Gutiérrez wasn’t born in Puerto Rico, doesn’t live in Puerto Rico and has made arrangements to be buried in Chicago. His family lives in Chicago and his children are, or were, probably educated in Chicago and live in the mainland U.S.

As a resident of Chicago, he has participated actively in Chicago politics and voted in local, state and nationwide elections. He is an elected representative to Congress from the state of Illinois, and he campaigned and voted for Barack Obama. He has enjoyed, enjoys and will continue to enjoy his right to vote for the president of our nation. Not only does he enjoy the right to vote for the president of our nation and the right to vote for himself and for the two senators of Illinois, but he also represents his district and votes in all matters and legislation brought forth in the U.S. Congress.

However, although he enjoys all of our nation’s voting rights, including the right to be duly represented, he advocates and works continuously to deny the same rights to the four million U.S. citizens residing in Puerto Rico. What moral authority does Luis Gutiérrez have to criticize and insult the people of Puerto Rico for alleged violations of civil rights on our island, when he consistently and openly opposes the right to vote for president of our nation and the right to vote and elect representatives and senators to the U.S. Congress for the four million U.S. citizens in Puerto Rico?

One reason he opposes our right to vote for our president, and our right to vote for and elect representatives and senators to Congress, is that he now poses as a Puerto Rican voting representative, capable of helping individuals, corporations and institutions from Puerto Rico who have an interest in legislation before Congress, or who are interested in obtaining funds or contracts from federal agencies. As a result of this fact he has more power in Congress and with federal agencies than with the disenfranchised nonvoting member of Congress from Puerto Rico, he goes to Puerto Rico to raise funds for his campaigns and stays at the most luxurious hotels in Puerto Rico with all expenses paid.

If Puerto Rico were granted the right to vote for president and the right to elect voting representatives and senators, Gutiérrez would lose all or most of the funds he now collects in Puerto Rico. He now is obviously supported and financed by those Puerto Ricans who want independence and those whose financial and economic interests lie with the present territorial status of disenfranchisement.

In his five-minute speech, Gutiérrez claims the Puerto Rico police brutally attacked University of Puerto Rico (UPR) students who were “merely exercising their right to protest the university’s increase in tuition fees.”

That is nothing further from the truth.

In the first place, the UPR students weren’t merely making use of their freedom of speech and their right to protest. The students who were leading the protest had prevented—by force, threats and intimidation—the students who were opposed to the so-called “strike” from expressing their views and carrying out a secret vote (for or against the strike). Once the decision to “strike” (as the students and press called it) was made, they were joined by some union leaders, professors and outside agitators, many of whom were masked, and prevented by force, bullying and threats the students who wanted to study and the teachers who wanted to teach, from entering the university. Those who managed to enter were forcibly, even by use of smoke bombs, driven out of their classrooms.




These UPR students not only prevented the majority of students and teachers from conducting their classes, but also threatened and insulted those who tried to get into the university. The protesting students also destroyed and vandalized university property and, on one occasion, set fire to a university building where chemicals in the building could have exploded if the fire hadn’t been extinguished in time.

The police behaved with extraordinary restraint in spite of the fact they were continuously provoked, spit upon, offered dog food, pushed and insulted. During all the days of “strike,” very few physical encounters occurred and those that did were the result of protesters’ refusals to be arrested when they were told they were under arrest because they were destroying property or otherwise violating the law, and when they pushed or otherwise physically provoked the police. As a matter of fact, several police were injured.

I sincerely doubt any police will be found guilty of civil-rights violations by federal or state courts, if any police are indeed indicted for any such violations.

Yes, the truth of what happened during the UPR protests is completely different from what Gutiérrez claimed in his Feb. 16 speech. Gutiérrez knowingly lied and insulted the people of Puerto Rico. I am sure if the issue of his speech were to be discussed widely in the Puerto Rico media, Luis Gutiérrez would be declared a “persona non grata” by a large majority of Puerto Ricans.

With friends like Gutiérrez, who needs enemies?

Carlos Romero Barceló is a two-term former governor of Puerto Rico (1977-84), a two-term former resident commissioner (1993-2000) and a two-term former mayor of San Juan (1969-78). He was president of the New Progressive Party for 11 years. He is now a consultant involved in real estate, doing business as CRB Realty. His email address is rbarcelo@prtc.net.