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lunes, 25 de abril de 2011

El comercio turístico

Los visitantes buscan estímulos diferentes a los que tienen en su lugar de residencia

Por Josean Feliciano / Presidente Consultoria de Negocios y Tesorero Juventud Demócrata

El pasado viernes se anunció el cierre de Hard Rock Café, que se ubicaba en el Viejo San Juan. La razón para ello es que buscan un área más vibrante. De otra parte, los comerciantes de esta área histórica constantemente argumentan que sus ventas se han visto afectada, no tan solo por la situación económica, sino también por eventos que obstruyen el libre tráfico de residentes, no residentes y turistas.

Pero, ¿qué pasa en Viejo San Juan?

Más allá de la riqueza cultural e histórica, el Viejo San Juan pudiera convertirse en un destino de comercio minorista. De acuerdo a un artículo publicado recientemente en Universia Business Review, el comportamiento del consumidor y el proceso de compra durante el tiempo de ocio ha cambiado debido a factores económicos, sociales y culturales, lo que ha generado nuevas pautas de comportamiento.




Investigaciones relacionadas señalan que en el proceso de compra influyen diversos elementos. Hay que reconocer que la experiencia de compra, sea amena o no, depende de dos factores principales: factores del comerciante, bajo el control e influencia de los propios detallistas (precios, variedad de productos, ambiente del establecimiento, personal de ventas); y factores del consumidor, asociados principalmente al individuo (aspectos sociales, tareas, tiempo, implicación con el producto y recursos económicos).

Los visitantes en un destino experimentan estímulos diferentes a los habituales, como pueden ser el contacto con los residentes, la observación de lugares nuevos o el descubrimiento de un comercio especializado diferente a lo ya conocido. Por tanto, la experiencia de los visitantes con las compras difiere, con frecuencia, de sus experiencias habituales de compra en sus lugares de residencia.

Se recomienda que los comerciantes en estas zonas, busquen proveer experiencias únicas de ocio y de compra, las cuales pueden ser alcanzadas en una orientación hacia el producto (calidad o estética) u orientadas al proceso (interacciones con los vendedores). Hay que recordar que los visitantes compran cuando viajan porque quieren tener productos únicos de los destinos o que están disponibles a precios de ocasión.

Un estudio realizado por profesores de la Universidad de Castilla–La Mancha, concluye que los comerciantes deben tener en cuenta el personal de ventas y el valor utilitario, para los visitantes; los servicios, las actitudes y las formas de pago, para los residentes; y la satisfacción, y los precios y promociones, tanto para visitantes como para residentes.

Como no se debe depender del todo de los visitantes, para lograr captar un mayor número de clientes residentes se recomienda adecuar los horarios e introducir mejoras en la política de devolución; hacer que la compra en los establecimientos se convierta en una experiencia agradable y placentera; y proporcionar diferentes opciones de pago a los clientes y mejorar la información sobre los precios de venta al público.

Para preguntas o comentarios: Josean@consultadenegocios.com

martes, 4 de enero de 2011

Población de una década perdida

Por Josean Feliciano
Presidente de la firma Consultoría de Negocios


A días de que culminara el 2010 la Oficina del Censo de los Estados Unidos anunció los resultados del Censo del 2010 en donde la población residente de Puerto Rico fue de 3,725,789, una disminución de un 2.2 por ciento, lo que representa 82,821 personas menos que en el año 2000.

Es la primera vez, al menos desde 1910, que Puerto Rico registra una pérdida poblacional. En el último decenio el estado de Michigan perdió 0.6% de su población, siendo la otra jurisdicción que experimentó una perdida poblacional.

En el Censo del 2000, que midió el crecimiento poblacional en la década de 1990, Puerto Rico registró un crecimiento poblacional de 8.1%. La tasa de crecimiento de la población ha ido experimentando una reducción constante desde el censo de 1980.

Un factor a considerar es el crecimiento natural, el cual no se toma en consideración en los resultados del Censo, que es la diferencia entre el número de nacimientos y el número de defunciones en la población. Al analizar estos factores en la última década se puede apreciar que el número de nacimientos ascendió a 506,298 mientras que el número de defunciones totalizó 288,651. Considerando los números, provenientes producidos por el Departamento de Salud, el crecimiento natural debió de ser 217,647.


En la pasada década 300 mil puertorriqueños salieron de la Isla en busca de un mejor porvenir – la mayoría de ellos profesionales - … eso es lo mismo que decir 30,000 puertorriqueños salieron por año; 2,505 conciudadanos emigraron cada mes; 578 compatriotas partieron cada semana o que cada día 82 convecinos tomaron los motetes y se fueron

Pero…¿qué pasó en la última década? Es una pregunta obligada para lograr comprender el porqué de la reducción poblacional. Como han señalado los economistas, el pasado decenio ha sido catalogado como la “década perdida”.

Luego de cinco décadas de crecimiento e importantes transformaciones económicas, el periodo comprendido entre 2000 y 2009 se caracterizó por la peor contracción económica desde la época de la Gran Depresión.

Dos recesiones se escenificaron, la primera de ellas – aunque breve – se registró entre los años 2001 y 2002, ocasionada por los ataques del 11 de Septiembre. Mientras que la segunda, que aún no culmina, inició en mayo de 2006, tras el cierre gubernamental. Para el pasado año fiscal, la Junta de Planificación estimó una contracción de -5.5% lo que constituye la peor caída de la economía local desde que se llevan las cuentas nacionales.

A fines de 2009, el valor de la economía la Isla – medido a través del Producto Nacional Bruto – estuvo al mismo nivel del año 2000, razón por la cual los economistas catalogaron ese periodo como la “década perdida”.

A consecuencia de la crisis económica, también aumentó el desempleo y la calidad de los servicios gubernamentales empeoró al llegar menos recursos al fisco. También aumentó la criminalidad y la corrupción alcanzó a todos los niveles de la sociedad.

La reducción poblacional tendrá su efecto en los fondos federales que se destinan a la isla, los cuales se distribuyen a base de la población de los estados y los territorios. De otro lado estos datos censales son de importancia para las empresas privadas ya que les ayuda en sus investigaciones de nuevos mercados y localizaciones para desarrollar sus estrategias industriales y comerciales.

Además de la utilidad que tienen estos datos para los estados y las empresas, la reducción poblacional escenifica el secreto a voces…el éxodo masivo de puertorriqueños en busca de mejores opciones fuera de la Isla.

Para preguntas y/o comentarios Josean@consultadenegocios.com