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sábado, 14 de abril de 2012

El Costo de la Luz


Por John E. Mudd
Abogado

Luis Dávila Colón nos pregunta en el foro sobre la responsabilidad del alto costo de la energía eléctrica. La respuesta, como muchos asuntos en Puerto Rico, tiene su origen histórico. Aquí http://www.aeepr.com/HISTORIA.ASP pueden ver en más detalle la historia del sistema de energía eléctrica en P.R. Para nuestro análisis, basta con señalar que el 2 de mayo de 1941, bajo la égida del PPD, se crea la Autoridad de Fuentes Fluviales y para 1945, se monopoliza el sistema de producción de electricidad para P.R. Todo esto ocurrió bajo la gobernación de Rexford G. Tugwell, el gobernador norteamericano más socialista en la historia de P.R. Ver, Amity Schlaes, “The Forgotten Man”. Este proceso fue largo y acabó en los Tribunales, siendo victorioso el gobierno de P.R., ver, el libro de Tugwell, “The Stricken Land”.

A medida que el crecimiento económico de P.R. continuó, se necesito más que la fuerza de las represas y se pasó a utilizar el petróleo para generar vapor y mover las turbinas de las plantas. Debemos recordar que el petróleo era barato hasta 1973 con el embargo y 1978 con al Revolución Islámica de Irán. Poco a poco los costos de compra del petróleo fueron aumentando.

Al mismo tiempo, la AEE, al ser una corporación pública se encontró con uniones tongoneadas por el PPD que exigían más y mejores salarios y beneficios y más empleados para fortalecer sus finanzas. Todo estuvo bien hasta la crisis del petróleo de los 70’s, que forzaron medidas de austeridad para el gobierno de Hernández Colón de esa época que desembocó en huelgas que duraron hasta la administración de Romero. Si recuerdan el Cerro Maravilla, los muchachos asesinados fueron allí para tumbar, con fósforos, torres del tendido eléctrico.

Ahora podemos acercarnos a la década del 90, cuando al final de la misma, la EPA demandó a la AEE por exceso de azufre en sus emisiones y ganó el caso. Para el año 2000, la AEE fue forzada a tres grandes cambios; (1) modificar una de sus plantas para quemar Fuel no. 2 (diesel) en vez de Fuel no. 6 (bunker fuel); comprar este último con menos contenido de azufre y (3) debido a la ley federal conocida como PURPA, http://energy.gov/oe/services/electricity-policy-coordination-and-implementation/other-regulatory-efforts/public comprar energía de dos cogeneradoras, una que produce electricidad con gas natural y otra con carbón.

Debido a estos cambios, la AEE se vio forzada a solicitar un aumento de tarifas y pasó por las vistas públicas provistas por ley. El resultado fue un sistema tarifario nuevo, http://www.aeepr.com/DOCS/manuales/LibroTarifas02.pdf
Este sistema divide la factura de electricidad en dos; tarifa básica y fórmula de ajuste de combustible y compra de energía. La fórmula de ajuste de combustible es para que la AEE recupere el costo de la compra del Fuel no. 2 y Fuel no. 6. La fórmula de compra de energía persigue lo mismo. Estas fórmulas son las siguientes:

Compra de combustible:

FCC ($/kWh)= $BBL x BBLS ± Ajústese_______________
                        0.89 x Generación Neta Estimada x Ei


Compra de Energía:

FCE($/kWh)= Costo Estimado de la Energía Comprada ± Ajústese
                             0.89 x Generación Neta Estimada x Ei

            Si desean más información sobre la formula, el manual de la AEE que señalo anteriormente la explica. Sin embargo, notarán que ambas tienen un 1/.89 en el denominador (la parte de abajo de la fracción) de la fórmula. Esto hace que su factura por ambos factores aumente en un 12.3595%. La AEE lo justifica diciendo que esto es para pagar el 11% a los municipios requerido por ley. Hay dos problemas con esta justificación. Primero, si el aumento de su factura es de 12.3595% y el impuesto es 11%, de todas formas hay un exceso de 1.3595%. Segundo, la AEE no paga el 11% en todo o en parte, hace varios años. Además, sabemos por la prensa que la AEE paga tarde a sus suplidores y les pasa a los consumidores el costo adicional.

            ¿A dónde, entonces, va ese exceso de facturación, cuyo costo aumenta con el costo del petróleo? A los sueldos fabulosos de los empleados, sindicatos, gerenciales, y los gastos alegres de la Junta de Directores. Si alguien tiene duda de lo que digo, mire su facture y verá que el costo de compra de energía (la que la AEE compra de las cogeneradoras) fluctúa entre 4-6 centavos kilovatio/hora mientras que el de la AEE fluctúa entre 18-21 centavos kilovatio/hora.

            Además, la AEE no usa su propio dinero para financiar sus gastos, lo toma prestado y según su acuerdo con los bonistas, les tiene que pagar a ellos primero. El Centro para la Nueva Economía en su informe sobre la AEE del 2010, nos dice que está en efecto, insolvente, http://grupocne.org/2010/06/27/darkness-visible-a-financial-analysis-of-the-puerto-rico-electric-power-authority/ . Por eso el asalto al consumidor.

            Y esto se pone peor. Cabe preguntarse si el aumento del costo del petróleo comenzó hace casi 40 años, por que la AEE no ha decidido cambiar a otros combustibles. La respuesta, por lo menos desde el año 2000, es clara. Los costos fijos de la AEE tienen que ser cubiertos por la tarifa básica, que no ha cambiado desde entonces. Todos sabemos que los costos han aumentado y es con la fórmula que la AEE empata la pelea. Si cambia a un combustible más barato, sus ingresos por esa avenida bajarían. Recuerden que TODOS los gastos de la AEE los pagan los consumidores, incluyendo su ineficiencia. Sin embargo, la AEE tiene que cumplir para diciembre de 2014, con nuevas regulaciones de la EPA para reducir sus emisiones de azufre. O cambia sus plantas a diesel, lo cual va a ser bien caro, o lo cambia a gas natural, lo cual es más barato PERO reduciría sus ingresos. Eso se llama en buen español, un Catch-22. Y esta es la razón por la cual nadie puede decir que la facture de la luz va a bajar.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La crisis fiscal de Estados Unidos

Por: Pedro R. Pierluisi (D-PR)
Comisionado Residente de Puerto Rico en Washinton DC

Recientemente los medios de comunicación han reseñado los retos que enfrenta el gobierno de Estados Unidos en el manejo de sus finanzas. A principios de agosto el gobierno federal estuvo a punto de quedarse sin el flujo de caja necesario para cumplir con todas sus obligaciones. Después de meses de negociaciones entre los líderes congresionales y el Presidente Obama se aprobó la Ley de Control Presupuestario de 2011 con el objetivo de mejorar la situación fiscal de la nación americana.

Al presente, la deuda pública de Estados Unidos prácticamente iguala su producto bruto doméstico. Más aún, la Oficina Congresional de Presupuesto (CBO) estima que si se mantiene el ritmo actual de gastos públicos y de recaudos del gobierno federal los déficits en la próxima década sumarían las friolera de $10 billones (el equivalente en inglés a "$10 trillion"). Para colmo de males, la economía estadounidense no está creciendo significativamente y el desempleo sigue estando en un nivel inaceptable.

Así las cosas, los mercados de valores han estado sumamente volátiles. Existe preocupación en la comunidad inversora en cuanto a la habilidad de las autoridades gubernamentales, tanto en Estados Unidos como en Europa, para resolver los problemas fiscales y propiciar un desarrollo económico robusto en el mundo. También hay inquietud en torno al impacto que pudiera tener un recorte significativo en el gasto gubernamental cuando la economía se mantiene rezagada.

El consenso entre los economistas es que Estados Unidos tiene que reducir el desfase entre los gastos y los recaudos de su gobierno durante los próximos diez años por una suma no menor de $4 billones ("$4 trillion") para restablecer su salud fiscal. Ahora bien, en momentos en que la economía no está en óptimas condiciones, los economistas entienden que la solución no estriba meramente en recortar el gasto público, sino también en lograr que aumenten los recaudos, ya sea a base de la imposición de contribuciones adicionales o como resultado de nuevas medidas de desarrollo económico.

La Ley de Control Presupuestario sienta las bases para rehabilitar las finanzas del gobierno federal. Mientras provee para una reducción en el déficit presupuestario proyectado por una suma no menor de $2.1 billones ("$2.1 trillion"), establece un proceso para aumentar el límite de la deuda pública de Estados Unidos por la misma cantidad.

Esta nueva legislación presupuestaria autoriza una primera ronda de recortes de aproximadamente $900 mil millones y aplica el grueso de los mismos a partir del año fiscal 2013. Afortunadamente estos recortes no impactan programas federales de gran importancia para Puerto Rico como el Seguro Social, Medicare, Medicaid, PAN, TANF (fondos de asistencia temporera para familias necesitadas) y CHIP (programa de seguro médico para niños de escasos recursos). Sin embargo, se anticipa que los recortes acordados van a conllevar una reducción promedio de 5% en los presupuestos de la mayoría de las agencias federales en el próximo año fiscal y una congelación en los gastos de las agencias durante el resto de los diez años cubiertos por la ley.

Por otro lado, la legislación crea una Comisión Especial compuesta por doce miembros del Congreso de ambos partidos nacionales que tiene la encomienda de recomendar, en o antes de la semana de Acción de Gracias, una segunda ronda de recortes que totalicen no menos de $1.2 billones ("$1.2 trillion") para ese mismo período de diez años. Y cabe resaltar que esta Comisión tiene mano libre a la hora de seleccionar las áreas en las que aplicarán los recortes.

También es importante mencionar que si la Comisión no logra su cometido entrarían en vigor unos recortes automáticos que sumarían $1.2 billones ("$1.2 trillion") y estarían divididos en partes iguales entre el área de seguridad nacional e interna y el resto de los programas discrecionales del gobierno federal. No obstante, estos recortes no recaerían sobre los programas de gasto mandatorio, incluyendo el Seguro Social, el PAN, las asignaciones de Medicaid y los beneficios de Medicare.

Es de esperar que el Presidente Obama exhorte a los miembros de la Comisión a recomendar medidas que reduzcan el déficit más allá del mínimo requerido. Al mismo tiempo, se da por sentado que el Presidente presentará una serie de propuestas para estimular la economía estadounidense y crear empleos, pues no hay duda de que la mejor manera de resolver los problemas financieros de Estados Unidos es teniendo una economía saludable que a su vez genere mayores recaudos.

En estos próximos meses estaré vigilante y en comunicación con los miembros de la Comisión Especial del Congreso para defender los intereses de Puerto Rico. Del mismo modo, haré las gestiones necesarias para insertarnos en toda medida de desarrollo económico que sea aprobada por el Congreso. A fin de cuentas, a Puerto Rico le conviene que se supere la crisis fiscal de Estados Unidos y que se reactive su economía.

viernes, 5 de agosto de 2011

Puerto Rico: ¿Territorio, Estado, o Nación?

Por Rep. Pedro R. Pierluisi (D-PR at Large)
Comisionado Residente en Washington, D.C.

Columna El Vocero

El eterno problema del estatus de Puerto Rico domina nuestra discusión política. La razón es clara: no tenemos un estatus digno y permanente. Mientras mantengamos el estatus actual continuaremos sumidos en este dilema que nos ha abrumado por muchísimos años, que obstaculiza nuestro desarrollo socio-económico y que nos mantiene enfrascados en una lucha divisoria que en nada beneficia a nuestro pueblo.

El compromiso de ponerle punto final a este dilema tiene que comenzar con aceptar que el estatus actual es el problema y que la única forma de resolverlo es escogiendo un estatus diferente. Nuestro pueblo ha madurado mucho en las pasadas décadas y debemos estar confiados de que los puertorriqueños están preparados para decidir su futuro político con los ojos abiertos, con la verdad de frente y con la esperanza de un mejor porvenir.

Siempre que hablemos de nuestro estatus tenemos que partir de la premisa de que es nuestro pueblo el que debe decidir el destino político de la isla, pues de eso es que se trata el principio de la libre determinación. Por consiguiente, nadie debe cuestionar la validez de cualquier esfuerzo justo y razonable por consultar a nuestro pueblo sobre este trascendental asunto.

Por otro lado, al repasar nuestra historia tenemos que reconocer que desde mediados del siglo pasado hemos tenido tres sectores ideológicos en la isla: los estadolibristas, los estadistas y los independentistas. Es por eso que para que cualquier consulta de estatus sea justa y razonable, ésta debe darle plena oportunidad de expresar su parecer a estos tres sectores de nuestra población. Ahora bien, lo que no puede ser parte de una consulta justa son propuestas engañosas, alternativas irreales o movidas dirigidas a impedir que el pueblo tome su decisión.

El plebiscito propuesto por el Partido Nuevo Progresista provee para que todos en Puerto Rico puedan hacerse sentir. La consulta que proponemos le plantea dos preguntas a nuestro pueblo. Inicialmente le pregunta a nuestros electores si desean que Puerto Rico continúe en su condición política actual de un Estado Libre Asociado sujeto a la Cláusula Territorial de la Constitución de los Estados Unidos o si desean que obtenga un estatus político permanente que no sea colonial o territorial. Y en caso de que la mayoría de los votantes quiera que Puerto Rico obtenga un nuevo estatus, les pide que escojan entre las siguientes alternativas: la Estadidad, la Independencia, o el Estado Libre Asociado fuera de la Cláusula Territorial de la Constitución Federal.

El propósito obvio de la primera pregunta es determinar el nivel de aceptación que tiene en nuestro pueblo el estatus actual. Y es que conforme al principio de la libre determinación nuestro pueblo es quien tiene que decidir si Puerto Rico debe continuar bajo su presente relación con los Estados Unidos.

La segunda pregunta es igualmente pertinente, ya que en el evento de que la mayoría del electorado rechace la condición política actual de la isla es importante saber cuál de las opciones disponibles es la que prefiere nuestro pueblo.

Entonces, ¿por qué el Presidente del Partido Popular Democrático se opone al plebiscito propuesto?

-Porque no está seguro si debe apoyar que Puerto Rico continúe siendo un territorio de los Estados Unidos sujeto a los poderes del Congreso, en donde no tiene voz y voto.

-Porque no está seguro si debe favorecer que el Congreso trate a Puerto Rico como una nación y le permita tener un pacto o tratado de libre asociación con los Estados Unidos.

-Porque unos días reclama que estamos fuera de la Cláusula Territorial de la Constitución Federal y otros días admite que estamos bajo ella.

-Porque algunas veces habla de que hay que desarrollar el Estado Libre Asociado y otras celebra el pacto que supuestamente tenemos con los Estados Unidos desde los años 50.

-Porque un día dice que los Estados Unidos y Puerto Rico son “naciones hermanas” y otro afirma que somos parte de los Estados Unidos.

-Y porque tiene miedo de que la mayoría de nuestro pueblo vaya a rechazar el estatus actual y vaya a abrazar la estadidad.

Pero si algo espera nuestro pueblo de sus líderes, es firmeza y valentía a la hora de tomar decisiones. Jurídica y políticamente Puerto Rico puede continuar siendo un territorio de los Estados Unidos, puede convertirse en el estado 51 de los Estados Unidos, o puede ser una nación independiente o una nación asociada con los Estados Unidos. Ha llegado el momento de que nuestro pueblo le envíe un mensaje claro al Congreso de los Estados Unidos.

En arroz y habichuelas: ¿Qué queremos ser, un territorio, un estado, o una nación? El futuro de Puerto Rico está en nuestras manos.

lunes, 27 de junio de 2011

Autopistas y alianzas publico-privadas

Por HERNÁN PADILLA

El anuncio de la aprobación de la alianza publico-privada para las autopistas PR-2 y PR-5 hecho por el gobernador Luis Fortuño concluye un proceso complejo y minuciosamente detallado para que Puerto Rico logre que estas dos vías alcancen el nivel de calidad de las mejores del mundo.
Por falta de recursos, Puerto Rico ha postergado la construcción de obras consideradas imprescindibles, mientras se deterioran las existentes por falta de conservación, mantenimiento y mejoras necesarias. La Autoridad de Carreteras no tiene recursos ni capacidad fiscal para construir o mejorar las autopistas como merece Puerto Rico. La participación activa del sector privado es crucial.

Las alianzas publico-privado son un instrumento jurídico y práctico para diseñar, financiar, construir, restaurar y operar obra pública nueva o existente. Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, Italia, Irlanda, Francia, Rusia, Portugal, Australia, India y China han adoptado las APP como un instrumento legal para promover la inversión y evitar endeudamiento público.

Chile creó la “Coordinación General de Concesiones” (APP en la práctica) con el propósito de liberar recursos públicos y ha canalizado más de la mitad de la inversión pública en infraestructura en concesiones al sector privado. República Dominicana, Méjico, Colombia y Brasil han puesto en marcha miles de kilómetros de carreteras bajo los programas de concesiones.
Mediante un acuerdo contractual contemplado en la Constitución, el Código Civil, la Ley Hipotecaria, el Registro de la Propiedad y la Ley de APP de Puerto Rico, el Gobierno seleccionó y contrató, con amplias garantías legales para Puerto Rico, a un consorcio de dos compañías especializadas en autopistas para financiar, renovar, reparar, mantener dos autopistas y prestar servicios bajo condiciones económicamente ventajosas.

Los principios básicos de una APP son claros: existen una serie de bienes y servicios de interés general que deben ser supervisados por el sector público; el sector privado puede contribuir a una mayor eficiencia y calidad de los servicios; se define con precisión la distribución de riesgos entre el sector público y el privado; el Gobierno retiene el título y siempre es dueño de la propiedad.

El concesionario tiene que cumplir con todos los requisitos del contrato y asume responsabilidad por el diseño, construcción, cambios y problemas con el financiamiento, aumentos en costos de personal y operaciones y cualquier disminución en los ingresos. Mientras, el Estado se compromete a pagar directamente o mediante la utilización que le brinden los usuarios por los servicios de calidad aceptados y definidos contractualmente.

Una APP bien estructurada mejora la eficiencia, atrae capacidad técnica avanzada, conocimiento especializado, promueve la participación de entidades financieras que exigen análisis detallados del proyecto para garantizar su viabilidad, acorta el tiempo del proyecto y reduce los costos de las obras.

La concesión de las autopistas PR-22 y PR-5 a un consorcio privado cumple con el interés público de transitar por una autopista de primer orden, rehabilitada, segura y bien mantenida y un costo de peaje bajo, definido y restringido. El consorcio hace un pago inicial de $1,080 millones, fondos que sacarán a la ACT de una crisis financiera y de un posible incumplimiento del pago de la deuda pública, si no implanta estrategias financieras diferentes.

Además de invertir $356 millones iniciales en mejoras substanciales y construcción a corto y largo plazo y generar más de 1,000 nuevos empleos, la inversión millonaria por parte de la empresa privada será un estímulo positivo para el desarrollo económico de Puerto Rico. La participación de inversionistas y empresas reconocidas en el manejo de autopistas a nivel mundial es una expresión de confianza sobre el proceso de las APP en la Isla.

Esta alianza que beneficia al país, especialmente a los automovilistas, es un buen negocio y abre las puertas a Puerto Rico como un destino de inversión confiable a nivel mundial.

domingo, 8 de mayo de 2011

Un análisis económico impactante

Por Kenneth D. McClintock Hernández
Secretario de Estado de Puerto Rico

Durante los pasados 40 años, desde que tenía 13 años de edad, he participado en literalmente centenares de foros y conferencias relacionados con el status politico de Puerto Rico, inicialmente como miembro de la audiencia y, en la mayor parte de las ocasiones, como orador o panelista. En la mayor parte de las ocasiones, el contenido es repetitivo o una versión mejorada de esencialmente la misma información o argumentación. La ponencia del doctor Carlos Colón De Armas, “The Economic Aspects of the Political Status of Puerto Rico and other Fallacies”, como panelista junto a mí y otros en un evento en el Congreso auspiciado por el Center for Puerto Rican Equality Advancement (CPREA) fue la excepción a la regla, al presentar datos y análisis que nunca había visto antes.

Aunque la discusión de aspectos económicos tiende a ser árida, compleja y complicada, el profesor Colón De Armas presentó un análisis novel que resultó entendible a más de un centenar de asesores congresionales, puertorriqueños residentes en la Capital federal y otras personas interesadas en el status de Puerto Rico que asistieron al foro.

El análisis prueba, sin lugar a dudas que la Sección 936, lejos de ayudar a Puerto Rico, le hizo un daño severo a nuestra economía que ha frenado el crecimiento económico desde entonces.

Como sabemos, la sección 936 del Código de Rentas Internas federal fue legislada en 1976 para proveer un extraordinario trato contributivo a las ganancias de corporaciones que tenían operaciones de manufactura en Puerto Rico.

Cuando se legisló en 1996 para su gradual eliminación entre 1996 y 2005, el entonces gobernador Pedro Rosselló, el Comisionado Residente y ex-gobernador Carlos Romero Barceló y el Partido Nuevo Progresista fueron acusados de destruir el futuro económico de Puerto Rico por provocar o permitir la eliminación de la Sección 936.

El 3 de mayo, en la Capital federal, el doctor Colón De Armas, con hechos y datos irrefutables probó lo contrario.

PIB/GDP versus PNB/GNP

En español, el Gross Domestic Product (GDP) se traduce a Producto Interno Bruto (PIB) mientras que el Gross National Product (GNP) se traduce a Producto Nacional Bruto (PNB) (no teniendo la palabra “nacional” nada que ver con el status político).

A continuación las definiciones:

Ü El PIB representa el valor de todos los bienes y servicios producidos y vendidos dentro de las fronteras de un país durante un período de tiempo dado.

Ü El PNB representa el valor de todos los bienes y servicios producidos y vendidos por los residentes de un país durante un período de tiempo dado, independientemente de dónde ocurrió la producción.

En otras palabras, el PIB tiene un enfoque geográfico (lo que se produce dentro de las fronteras) y el PNB tiene un enfoque de domicilio (lo que producen los residentes permanentes del país). En Puerto Rico, la gran diferencia es que en el PIB/GDP se incluye lo que producían las llamadas empresas 936, pero en el PNB/GNP no.

Seis años antes de aprobarse la Sección 936, el producto nacional (en este caso “nacional” no tiene nada que ver con el status politico) bruto (PNB/GNP) de Puerto Rico era un saludable 93% del producto interno bruto (PIB/GDP). O sea, el GNP y el GDP de Puerto Rico estaban casi a la par.

Tan pronto se aprobó la Sección 936, el pequeño diferencial de 7% entre uno y otro se fue separando y para el 2010, la diferencia entre el PNB/GNP y el PIB/GDP se había deteriorado de 7% a 35% de diferencia. O sea, se quintuplicó en 40 años. En términos económicos, eso es terrible.

Visto de otra manera, en las tres décadas antes de aprobarse la sección 936, la relación entre el GNP y el GDP fue de 104%, 99% y 93%, un promedio de 99%. Durante las tres décadas siguientes, fue de 76%, 70% y 67%, un promedio de 71%. Noventinueve por ciento versus setentiun porciento, un deterioro de casi 30% entre las 3 décadas antes y las 3 décadas después de aprobarse la Sección 936.

La economía puertorriqueña comenzó a desplomarse con la estrategia económica equivocada de la Sección 936.

¿Creció la economía con la 936?

Numéricamente, nuestro producto bruto nacional per cápita (por persona) creció dramáticamente entre 1970 y el 2010, de $1,729 a $15,930. “¡Wow!”, podría ser la reacción inicial natural. Esa sería la respuesta natural y superficial que promueven los partidarios del status politico actual.

PERO… en 1970 el GNP per cápita para todos los estados de EE.UU. era de tan solo $5,094 y creció a $47,883 en el 2010. En otras palabras, nuestro GNP por persona era un 33.9% del nacional en 1970 ($1,729 aquí versus $5,094 allá) y en el 2010 era un 33.3% del nacional ($15,930 aquí versus $47,883 allá). La Sección 936 que estuvo vigente durante 30 de esos 40 años no hizo absolutamente nada para cerrar la brecha económica entre Puerto Rico y el resto de los Estados Unidos.

El crecimiento económico y la Sección 936

Entre 1948 y 1979, el crecimiento económico promedio del producto bruto nacional de Puerto Rico fue de casi 6% anual.

Tan pronto se aprobó la Sección 936 a finales de 1976 se notó una diferencia, pero fue una diferencia desastrosa. De 1980 al 2010, el crecimiento anual bajó de casi 6% a apenas 1.5% anual. O sea, bajo tres cuartas partes, ya que 1.5% es una cuarta parte de 6%.

“¡Ah, pero el crecimiento de la economía de los Estados Unidos también bajó!” podrían argumentar los partidarios de la colonia.

Es cierto, la economía nacional también bajó, de 3.84% a 2.68%, una reducción de 30 por ciento. Pero una reducción de 30% es mucho menos que una reducción de casi 75%.

Mientras la economía puertorriqueña creció más aceleradamente que la estadounidense en los 30 años antes de entrar en vigor la Sección 936 (5.56% versus 3.84%), fue la economía estadounidense la que creció más aceleradamente que la puertorriqueña durante los 30 años después de aprobarse la Sección 936 (3.68% vs. 1.52%). La Sección 936 frenó el crecimiento económico de Puerto Rico.

¿Puede Puerto Rico cerrar la brecha?

Si Puerto Rico pudiera reestablecer una tasa de crecimiento mayor a la tasa de crecimiento económico del resto de la nación, podemos establecernos como meta igualar el Producto Nacional Bruto (PNB/GNP) per cápita al PNB/GNP per cápita de todos los Estados Unidos.

Por ejemplo, si nuestra tasa de crecimiento fuera de 1.7 puntos porcentuales mayor a la nacional, como lo fue por 30 años hasta que fue alterada por la imposición de la Sección 936, la economía boricua alcanzaría, proporcional a su población, por supuesto, a la estadounidense, en unos 65 años.

Sin embargo, al paso que vamos bajo la relación política actual, en vez de cerrarse la brecha, la economía puertorriqueña se estará alejando más a la de los Estados Unidos.

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Todos los que creemos en la descolonización debemos agradecer a la CPREA y su presidente, Rafael Rodríguez, el auspicio de paneles como el celebrado en el Congreso el 3 de mayo que, lejos de convertirse en un repetitivo chijí-chijá, ofrece información, data y argumentación de gran valor para Puerto Rico. - KDM

lunes, 25 de abril de 2011

El comercio turístico

Los visitantes buscan estímulos diferentes a los que tienen en su lugar de residencia

Por Josean Feliciano / Presidente Consultoria de Negocios y Tesorero Juventud Demócrata

El pasado viernes se anunció el cierre de Hard Rock Café, que se ubicaba en el Viejo San Juan. La razón para ello es que buscan un área más vibrante. De otra parte, los comerciantes de esta área histórica constantemente argumentan que sus ventas se han visto afectada, no tan solo por la situación económica, sino también por eventos que obstruyen el libre tráfico de residentes, no residentes y turistas.

Pero, ¿qué pasa en Viejo San Juan?

Más allá de la riqueza cultural e histórica, el Viejo San Juan pudiera convertirse en un destino de comercio minorista. De acuerdo a un artículo publicado recientemente en Universia Business Review, el comportamiento del consumidor y el proceso de compra durante el tiempo de ocio ha cambiado debido a factores económicos, sociales y culturales, lo que ha generado nuevas pautas de comportamiento.




Investigaciones relacionadas señalan que en el proceso de compra influyen diversos elementos. Hay que reconocer que la experiencia de compra, sea amena o no, depende de dos factores principales: factores del comerciante, bajo el control e influencia de los propios detallistas (precios, variedad de productos, ambiente del establecimiento, personal de ventas); y factores del consumidor, asociados principalmente al individuo (aspectos sociales, tareas, tiempo, implicación con el producto y recursos económicos).

Los visitantes en un destino experimentan estímulos diferentes a los habituales, como pueden ser el contacto con los residentes, la observación de lugares nuevos o el descubrimiento de un comercio especializado diferente a lo ya conocido. Por tanto, la experiencia de los visitantes con las compras difiere, con frecuencia, de sus experiencias habituales de compra en sus lugares de residencia.

Se recomienda que los comerciantes en estas zonas, busquen proveer experiencias únicas de ocio y de compra, las cuales pueden ser alcanzadas en una orientación hacia el producto (calidad o estética) u orientadas al proceso (interacciones con los vendedores). Hay que recordar que los visitantes compran cuando viajan porque quieren tener productos únicos de los destinos o que están disponibles a precios de ocasión.

Un estudio realizado por profesores de la Universidad de Castilla–La Mancha, concluye que los comerciantes deben tener en cuenta el personal de ventas y el valor utilitario, para los visitantes; los servicios, las actitudes y las formas de pago, para los residentes; y la satisfacción, y los precios y promociones, tanto para visitantes como para residentes.

Como no se debe depender del todo de los visitantes, para lograr captar un mayor número de clientes residentes se recomienda adecuar los horarios e introducir mejoras en la política de devolución; hacer que la compra en los establecimientos se convierta en una experiencia agradable y placentera; y proporcionar diferentes opciones de pago a los clientes y mejorar la información sobre los precios de venta al público.

Para preguntas o comentarios: Josean@consultadenegocios.com

sábado, 23 de abril de 2011

Trabajar o vaguear: la Solución Estadista


Por Kenneth D. McClintock


Uno de los grandes efectos de la aplicación desigual de las distintas ayudas federales al territorio de Puerto Rico es que, bajo la relación actual sujeto a ese trato desigual, el conjunto de ayudas a las que tiene acceso un puertorriqueño mientras viva en el territorio y no en un estado, desincentiva el trabajo e incentiva el sedentarismo.

Por otra parte, incentiva a que el trabajo que se realice, no se reporte como parte de la economía formal.

Bajo la Estadidad, el gobierno federal provee un incentivo al trabajo a toda familia con ingresos devengados que no superen los $48,362 anuales. Sí, para el gobierno federal se clasifica como "ingresos bajos" o "low income" una compensación de hasta $4,030 mensuales.

En el caso de una familia con ingresos de entre $12,500 y $21,000 anuales (o sea, entre $1,040 y $1,750 mensuales), ese incentivo alcanza los $5,751 anuales. Familias con ingresos menores a los $12,500 o enttre $21 mil y $48,362 cualifican para unincentivo menor a los $5,751.

En otras palabras, una familia donde los ingresos brutos son de $1,040 mensuales, de los cuales probablemente solo le llega quizás $900 (o $6.30 netos por cada hora trabajada), el gobierno federal le daría un incentivo de $475 mensuales, un aumento de más de 50% en su compensación total. Esa familia, que recibe una compensación neta de $6.30 por cada una de las 143 horas trabajadas en el mes, estaría recibiendo un incentivo adicional de $3.35 por cada hora trabajada.

En otras palabras, mientras en Puerto Rico el salario mínimo federal es de $7.25 que quizás se reduce a $6.30 netos, en un estado se le añade un incentivo adicional de hasta $3.35 por hora, que eleva esos $6.30 a $9.65 netos por hora, un aumento en ese ejemplo de 53% en la compensación neta.

Este beneficio, iniciado en 1971 durante la presidencia de Richard Nixon, no consituye "welfare" sino, por el contrario, un incentivo al trabajo. Ese "crédito por ingreso devengado" o "earned income tax credit" goza de amplio respaldo bipartita y durante 40 años de existencia siempre se ha mantenido y virtualmente todos los años ha crecido, precisamente porque recompensa la ética del trabajo.

La aceptación de ese beneficio no afecta ni los beneficios de Medicaid, ni las becas, ni los de vivienda a bajo costo, aunque sí reduciría los beneficios del TANF, y está dirigido a sacar al trabajador de la pobreza.

Mientras bajo la relación política actual el acceso desigual a programas federales promueve el sedentarismo o "vaguear", como lo llamó El Nuevo Día en su reportaje de primera plana el 23 de abril de 2011, la Estadidad proveerá un importante incentivo para que el puertorriqueño busque y retenga un trabajo como la mejor ruta hacia una mejor calidad de vida.

En otras palabras, la Estadidad reduce la dependencia en el mantengo del territorio, y aumenta la dependencia en la ética del trabajo.

Esta es una razón más para votar por la Estadidad en las consultas del 2011 y el 2013!

lunes, 7 de febrero de 2011

Lo que trajo el nuevo Código Contributivo

Josean Feliciano / Presidente de la firma Consultoría de Negocios

Las nuevas disposiciones beneficiarán a 35 mil empresas que reportan ingresos netos menores de $750 mil quienes pagarán una tasa máxima de 20% y no de hasta 41% como en el código anterior.

La pasada semana se convirtió en ley el Código de Rentas Internas para un Nuevo Puerto Rico que, además de proveer alivios para los individuos, también reduce las tasas contributivas para las empresas.

Bajo el Código de Rentas Internas de 1994, las corporaciones pagaban una contribución fija de 20%, más una contribución adicional (conocida como “surtax”) si el ingreso neto tributable excedía de $25 mil. Dicha contribución adicional fluctuaba entre 5% a 19%. Por ejemplo, una corporación que genera $275 mil o más de ingreso neto tributable estaba expuesta a una tasa efectiva de 39%.

Bajo el nuevo código, una corporación que genere un ingreso neto tributable de $750 mil o menos pagará una contribución total de 20%. La contribución adicional, aplicará únicamente a corporaciones que generen más de $750 mil en ingreso neto tributable. Dicha contribución será de 5% si el ingreso neto tributable es igual o menor de $1.7 millones.

En el resto de los casos, la contribución adicional será de 10%. Esto resulta en una tasa combinada máxima de 30%, sustancialmente menor a la tasa combinada actual de 39%.

Aunque la reforma fue objetada por algunas organizaciones que agrupan a pequeñas y medianas empresas, la realidad es que las nuevas disposiciones beneficiarán a 35 mil empresas que reportan ingresos netos menores de $750 mil quienes pagarán una tasa máxima de 20% y no de hasta 41% como en el código anterior.

Según estimados gubernamentales, estas iniciativas proveerán un alivio promedio anual de $260 millones en los próximos cuatro años y un alivio de 30% en la carga contributiva. La apuesta gubernamental es que el alivio contributivo se traduzca en un aumento en la creación de empleos y la capacidad de inversión.

A partir del año contributivo 2014 se eliminará la contribución adicional de 10% lo cual ubicaría la tasa combinada para las corporaciones en un 25% a partir de esa fecha.

De otra parte, se asegura, que la reforma facilita la forma de hacer negocios en la Isla pues se atemperan las disposiciones relacionadas a las sociedades a las disposiciones del código federal. Se establece que las sociedades no tributan como entidades separadas de sus socios y, por ende, las sociedades no estarán sujetas a contribución sobre ingresos. Los socios tributaran en sus planillas su participación distribuible en los ingresos y gastos de la sociedad.

Además, el vehículo de sociedades especiales se torna académico, dado que su tratamiento contributivo estará disponible a todo negocio que así se desee organizar. Por lo tanto, no se permitirán elecciones de nuevas sociedades especiales para años contributivos comenzados después del 31 de diciembre de 2010.

Además de proveer ciertos alivios contributivos, la reforma elimina algunas deducciones, por considerarlos extravagantes, entre ellos los gastos relacionados a la posesión y operación y mantenimiento de botes, aviones y helicópteros, así como aquellos relacionados a la posesión, uso y mantenimiento de residencias fuera de Puerto Rico, entre otros.

Usted puede obtener más información sobre la reforma contributiva visitando el siguiente enlace: http://www.hacienda.gobierno.pr/reforma_contributiva_2010.html

Para preguntas y/o comentarios Josean@consultadenegocios.com.

martes, 1 de febrero de 2011

El ave nacional tiene que ser el ganso

Por Josean Feliciano
Presidente de la firma Consultoría de Negocios, Inc.


Durante una conversación, con un conocido político de la isla, afloró un comentario que jamás olvidaré: “el ave nacional de Puerto Rico tiene que ser el ganso”. Aunque dicha conversación fue hace algunos años, en días recientes la recordé al observar en los medios de comunicación como cientos de personas eran arrestadas por un alegado esquema de fraude contra una aseguradora.

Mientras recordaba la conversación, imaginaba al ‘ganso puertorriqueño’ atacando al pato parlanchín de la compañía Aflac, víctima del fraude, que se alega, cometieron 533 conciudadanos.




Hoy, coincido con aquel político. Pero coincido con él, no en honor a los cientos que se ‘gansearon’ unos cientos o miles de dólares en algún esquema fraudulento, tampoco lo hago en honor de aquellos que viven en una cultura de dependencia.

Hoy, coincido con él porque conozco cómo operan los gansos. Los gansos no andan buscando cómo obtener provecho del vecino, tampoco lo hacen tratando de buscárselas con el gobierno, ni tampoco obteniendo ventajas ilícitas de una empresa.

En Puerto Rico tenemos que ser como los gansos para lograr que nuestra economía y nuestra sociedad mejoren, compartiendo un mismo objetivo, así como el sentido de comunidad. Los gansos vuelan en una formación de “V”, con el movimiento de sus alas cada ganso crea una fuerza que sustenta al ganso que viene detrás de él. Esa formación le permite cubrir una distancia 71% más grande de lo que cubriría cada ganso por separado.

Debido a la fuerza que se crea en la bandada, cuando un ganso se sale fuera de su formación, este siente la resistencia y el esfuerzo que significa volar solo, por lo que rápidamente vuelve a la formación para aprovechar la fuerza del ganso que va delante de él.

La bandada está liderada por un ganso, cuando ese ganso se cansa, pasa a la parte de atrás de la formación y lo remplaza otro en la punta. De otra parte, los gansos que están en la parte de atrás, alientan a los que están de frente para que mantengan la velocidad.

También dicen los estudiosos del comportamiento de este animal, que cuando uno se enferma, sufre una herida o es derribado, dos de sus compañeros abandonan la formación para seguirlo y protegerlo. Estos permanecen a su lado hasta cuando pueda volar o muera. Posteriormente, se unen a otra formación o alcanzan la bandada.

El comportamiento de los gansos nos provee grandes lecciones que podemos aplicar como país y como sociedad. Cuando tenemos un objetivo común y sentido de comunidad podemos llegar más pronto y con mayor facilidad, porque viajamos juntos y nos impulsamos unos a otros. De otra parte, si tenemos sentido común, como los gansos, nos mantendríamos en formación con las personas que van alineadas con el objetivo trazado.

También se dice que los gansos, además de volar en formación, se gritan para alentar a los que van adelante. Por lo tanto, debemos asegurarnos que nuestra voz sea de aliento y estímulo.

Por último, si tenemos sentido común, debemos ayudarnos en los tiempos buenos, así como en los tiempos malos.

Las lecciones de los gansos, que típicamente las leemos en cadenas de correos electrónicos, fueron presentadas por Angeles Arrien.

Para preguntas y/o comentarios Josean@consultadenegocios.com

viernes, 28 de enero de 2011

Huelga en UPR causante directo del aumento en la criminalidad




Por Carlos Diaz
Ex- Senador y Representante


Desde que comenzaron las manifestaciones en la UPR la tendencia de aumento en la criminalidad se ha duplicado casi dos veces y media. Durante este mes de enero es cuando mas hemos observado ese aumento. La razon, la utilizacion de recursos extraordinarios para garantizar el cumplimiento de la ley y el orden en el mayor sistema de educacion universitaria de la Isla.

El gobierno le garantizo espacio para manifestaciones durante los primeros siete meses y todo se le salio de control a los lideres estudiantiles cuando permitieron cambiar su agenda, de una perfectamente legitima, de protestar, con razon o no, por el aumento de la matricula, por una agenda politica e ideologica.

En ese momento el estado se vio forzado a garantizarle la seguridad a los estudiantes, que representan la mayoria, con mayor interes en estudiar que dedicarse a la politica.

Recordemos los actos vandalicos que ocurrieron contra la propiedad de la universidad recientemente, por cierto, muy parecidos y con los mismos protagonistas politicos, que ocurrieron en Vieques durante la tarde y la noche del dia en que salio la marina de los Estados Unidos la Isla Nena.

Esto a representado una inversion de recursos policiacos a traves de todo Puerto Rico.

Lo que se traduce en que mientras la uniformada siga viendose forzada a actuar como niñera de los estudiantes malcriados e irresponsables, como vimos ayer en el capitolio, los otros criminales seguiran campeando por su respeto, lo que hace responsables directo a los estudiantes por el aumento directo en el alza en la criminalidad de nuestra patria.

jueves, 27 de enero de 2011

De sectas rojas y sectas azules

De sectas rojas y sectas azules

EDITORIAL - EL VOCERO

Hace una semana en este espacio editorial reflexionábamos sobre el tribalismo que nos canibaliza como sociedad y propusimos un boicot a esta tendencia de dividirnos en grupos que critican por criticar. Dos días más tarde, editorializamos favorablemente sobre la misión comercial que encabezó el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, en España. En ese editorial planteamos la importancia de que Puerto Rico se inserte en el escenario global a la hora de competir para atraer inversión económica a la Isla.

La delegación de Puerto Rico en esa misión económica ni siquiera había regresado a la Isla cuando la oposición política inició una campaña de críticas y ataques al esfuerzo. Es decir que vimos claramente plasmado en la discusión pública de los pasados días el problema que presentamos la semana pasada en el editorial titulado “Boicot al tribalismo”. El pasado domingo, una serie de líderes del Partido Popular Democrático, y hasta una voz disidente en el Partido Nuevo Progresista, esbozaron públicamente una ristra de críticas al esfuerzo gubernamental. Que si las gestiones del Gobernador fueron un golpe a la estadidad, que si no se generaron empleos por el esfuerzo, que si las Alianzas Público Privadas (APP) no funcionan, que por qué hay que hacer gestiones con países extranjeros; fueron algunas de las críticas más estridentes en la opinión pública.

De inmediato comienzan a surgir capítulos, cual telenovela dramática, de esta discusión, pues tras la crítica viene la respuesta. Ya vimos al secretario de Desarrollo Económico, José Pérez Riera salir al paso a las críticas al calificarlas de malintencionadas y con motivaciones politiqueras. Es así como –de parte y parte- volvemos al debate chiquito que nos consume y nos divide en las tribus de rojos y azules.

Reiteramos nuestro planteamiento de que el fracaso de los administradores de turno representa el fracaso de todos. Resulta perjudicial para Puerto Rico el pensamiento de que pongo el pie hoy con la meta de arreglar mañana. Lo que se pasa por alto es que mientras esa sea la consigna y la práctica, no saldremos del círculo vicioso del tribalismo que nos consume como país. Hagamos un esfuerzo y pensemos en el bien común antes que en las agendas partidistas, sólo así le hacemos bien a Puerto Rico.

lunes, 24 de enero de 2011

Fuga cerebral de capital humano

Por Hernán Padilla

El informe preliminar del Censo del 2010 revela cifras alarmantes. El éxodo masivo de puertorriqueños provocó que Puerto Rico perdiera 83,000 personas (2.2%) de la población desde el año 2000.

El movimiento de puertorriqueños hacia los Estados Unidos es crónico y consistente; del 2005 al 2007 emigraron 174,706 personas y desde el 2001 abandonaron la Isla más de 297,750 ciudadanos. Apenas 3.200,000 boricuas residen en la Isla y cerca de 600,000 extranjeros han reemplazado los emigrantes puertorriqueños. Está ocurriendo una fuga cerebral y de capital humano sin precedentes.

Profesionales de la salud, médicos, enfermeras, científicos, ingenieros, maestros, policías, bomberos, comerciantes, personal de casinos y otros profesionales componen la nueva ola de puertorriqueños que buscan mejores oportunidades y una mejor vida en los Estados Unidos. La nueva generación de migrantes no trabaja en funciones agrícolas; se dedican a servicios administrativos, profesionales, técnicos, comerciales, científicos, transportación, finanzas y seguros. Es un fenómeno sociológico peligroso e irreversible.

El 40% de los graduados de medicina en Puerto Rico residían y se quedaron en los Estados Unidos en la década de los 90; se estima que más de 2000 médicos se mudaron de Puerto Rico en la última década y más de 1300 enfermeras puertorriqueñas solicitaron licencia para practicar en Florida en el 2002.

Miles han emigrado a Florida. El Censo demuestra que 200,000 se mudaron a Florida del 2001 al 2006 y ahora residen más de 750,000 boricuas en el Estado de Florida. Nos debe preocupar que la mayoría de los emigrantes fueran personas con más educación que la población general en Puerto Rico El Profesor Jorge Duany señala que el nivel educativo de la población puertorriqueña que se mudó a Orlando y el centro de Florida es más alto. El 73.6% son graduados de escuela superior, y el 63.2% habla inglés con fluidez, comparado con el 60% y el 28% en la isla respectivamente.

La criminalidad, el impacto del narcotráfico, sobre 900 asesinatos al año, un sistema judicial politizado y desconectado de la realidad puertorriqueña, inflación y alto costo de la vida, alto costo de electricidad, problemas con el sistema de educación, servicios gubernamentales que no satisfacen a los ciudadanos, deterioro social, la recesión económica que comenzó en el 2006, desempleo crónico, las retóricas soberanistas de la pasada administración, la provocación de los grupos radicales, como sucede en el conflicto de la Universidad de Puerto Rico, comunidades en franco deterioro y la pobre calidad de vida en general han destruido la confianza y motivado el éxodo.

El éxodo de capital humano promueve la fuga del capital financiero y estancamiento económico. La industria manufacturera perdió 55,000 empleos en los últimos 8 años. En 40 municipios, más de la mitad de la población está bajo el límite de pobreza; por ejemplo Maricao 66%, Salinas, Comerío, Corozal y Guánica 58 %, Aguadilla y Camuy 54%, y Mayaguez 53%.

Concurro con el economista Gustavo Vélez: “La fuga de profesionales tiene un alto costo social y económico para la Isla”. El impacto sobre el sector de la vivienda es devastador. Perder 83,000 personas equivale a 26,900 unidades de vivienda que no se venden o no se alquilan y que constituyen un serio problema para los dueños, la industria de la construcción y la economía.

Luis Fortuño heredó un gobierno incapaz de comprender y evitar la fuga de capital humano y capital financiero. Ese es el gran reto. Ante ésta crisis, su gobierno y la Asamblea Legislativa deben implantar una política pública efectiva para prevenir la fuga cerebral y el éxodo masivo de puertorriqueños. Si el gobierno no detiene esta alarmante tendencia demográfica, el país se convertirá en un centro de envejecientes y personas totalmente dependientes de ayuda pública federal permanentemente.

A mejorar la economía para paliar la criminalidad

Por Josean Feliciano
Presidente de la firma Consultoría de Negocios, Inc.

El problema de la criminalidad no solo se resuelve con más o menos Policías, con más o menos Guardias Nacionales en la calle, con más o menos patrullas…también se resuelve mejorando nuestra economía.



En los primeros días del año hay dos temas que están en boca de todos… la economía y la violencia, este último no es para menos, porque aún no finaliza el primer mes del año, cuando se han registrado 70 asesinatos, sin contar los casos de violencia doméstica o maltrato de menores.

Ambos temas, además de estar relacionados, merecen una profunda discusión. Desgraciadamente, por el clima político de la Isla, algunos demagogos se culpan a unos a otros por la desgracia que vive el país, sin entrar en el origen, así como en las consecuencias de la violencia.

Al día de hoy, la economía de Puerto Rico enfrenta su quinto año de recesión. El 2010 cerró con 38 mil empleos menos que en 2009, con una tasa de desempleo de 16.1%, la más alta en los últimos 17 años. Situaciones como estas provocan presiones sociales que pudieran generar violencia.

Aunque es difícil probar una correlación directa entre los ciclos económicos y la violencia, durante el 2009 – año en que concluyó la recesión económica en los Estados Unidos - los gobiernos estatales, municipales, así como los medios de comunicación brindaron particular interés a este tema. En una encuesta realizada por el Police Executive Research Forum, tomando en cuenta los datos de 100 cuerpos policiacos, se mostró que 43% reportó un incremento en los niveles de criminalidad, considerando que los mismos estuvieron asociados a la situación de recesión.

Richard Rosenfeld, un sociólogo que la Universidad de Missouri, asegura que en los periodos de recesión la delincuencia alcanza puntos altos. Además destaca que el problema se agrava, si a raíz de la crisis económica, se reducen los recaudos del estado y por consiguiente los recursos para la seguridad pública. Situaciones como estas ocurrieron en diversos estados de la nación, por ejemplo en Atlanta los policías se tomaron días libres, sin paga, cada dos semanas de trabajo o el caso de Virginia donde se propuso un recorte de 7% al presupuesto del presupuesto policiaco. Puerto Rico no ha sido la excepción, de acuerdo a la información publicada en el portal electrónico de la Oficina de Gerencia y Presupuesto, entre los Años Fiscales 2008 y 2010, el presupuesto de la Policía de Puerto Rico se redujo en 14%.

Durante el periodo de recesión, en los Estados Unidos los delitos que reflejaron un mayor aumento fueron: escalamientos (con un aumentos de hasta 32%), robos de vehículos (con un incrementos de 40%), fraude a las aseguradoras, robo de identidad, abuso de drogas, prostitución y violencia doméstica.

Una investigación realizada por el economista José Alameda señala que existen determinantes económicos que son identificados como motivadores y otros como controladores de la actividad delictiva en la Isla, por lo que concluyó que sobre el 94% de los delitos tienen motivación económica.

Al considerar algunas variables económicas, la tasa de desempleo resultó ser una variable significativa en delitos como escalamientos y violaciones; al considerar el factor de bebidas alcohólicas y tabaco, la tasa arrojada resultó significativa en las apropiaciones ilegales, escalamientos, hurtos de auto, violaciones, agresiones agravadas y asesinatos.

Además del vínculo que pudiera existir entre la actividad delictiva con la economía, esta no deja de tener un impacto directo sobre la economía. Un estudio de la Universidad de Iowa concluyó que el costo de un crimen para la humanidad es de $17.25 millones, una violación cuesta $448 mil, un robo a mano armada $335 mil, un asalto agravado $145 mil, mientras que un robo cuesta $41 mil.

El problema de la criminalidad no solo se resuelve con más o menos Policías, con más o menos Guardias Nacionales en la calle, con más o menos patrullas…también se resuelve mejorando nuestra economía.

Para preguntas o comentarios Josean@consultadenegocios.com

lunes, 10 de enero de 2011

Repunte para América Latina

Repunte para América Latina

La economía de Latinoamérica y el Caribe creció en el 2010

Por Josean Feliciano
Presidente de la firma Consultoría de Negocios


El despunte económico que se registró en América Latina en el 2010 tuvo el efecto de bajar las tasas de pobreza en países como Paraguay, Honduras y México, entre otros. (EFE/ David de la Paz)

América Latina y el Caribe se recuperaron. Tras una caída de 1.9% en el 2009, gracias a la recuperación de la mayoría de los países de la región, esta debió registrar un crecimiento de 6% en el 2010 de acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

El repunte económico, el cual se debe a las medidas contra cíclicas adaptada por varios países tras la crisis financiera internacional, también tuvo su efecto al disminuir la tasa de desempleo a 7.8%. De otra parte, debido al comportamiento de los precios internacionales de algunos productos la inflación aumentó a 6.2%.

Este despunte también tuvo su efecto sobre los niveles de pobreza. Gracias a la recuperación, el número de personas pobres disminuirá y volverá a situarse en los mismos niveles de 2008, es decir, 180 millones de habitantes, de los cuales 72 millones estarían en indigencia. Tras la crisis financiera mundial, en el 2009, el PIB per cápita cayó en 2.8% por lo que el número de pobres sufrió un aumento. Dicha contracción afectó a la mayoría de los países de la región, en especial a El Salvador, Honduras, México, el Paraguay y Venezuela.

De acuerdo al Balance Preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2010, Paraguay fue el país que más creció (9.7%), seguido por Uruguay (9%), Perú (8.6%) y Argentina (8.4%). Brasil creció 7.7%, mientras que México y Chile lo hicieron en 5.3%. En cambio, Haití y Venezuela registraron caídas de su PIB, de -7% y -1.6%, respectivamente.

¿Qué para el 2011?

La CEPAL estima que el crecimiento económico regional continuará en este ano, aunque a una tasa más baja debido a un menor impulso sobre la demanda proveniente de las políticas públicas, el agotamiento de la capacidad de producción excedente y el impacto que tendrá la desaceleración de la economía mundial sobre los flujos de comercio.

Para 2011 se proyecta se proyecta una tasa de crecimiento de 4.2%. Este menor crecimiento irá acompañado de una merma en el ritmo de creación de empleos.

La economía sobre la cual se preveía la mayor tasa de crecimiento era Haití. Hasta antes del brote epidémico de cólera, las expectativas económicas eran optimistas y señalaban un crecimiento de 9%, con una recuperación más marcada de los sectores de la agricultura, la construcción, la maquila y mayores desembolsos de ayuda externa. Sin embargo, estos pronósticos podrían verse afectados ante el reto que enfrenta el país en el ámbito de salud pública que pudiera obligar a reasignar los recursos.

Las economías sobre las cuales se prevé mayor crecimiento son Panamá (7.5%); Chile y Perú lo harán con 6% cada una. No se prevé que ninguna economía experimente un decrecimiento.

Uno de los retos que continúa enfrentando la región es si la reactivación de la economía latinoamericana y caribeña se convertirá en un crecimiento sostenido.

Para preguntas y/o comentarios Josean@consultadnegocios.com.