Por Rep. Pedro R. Pierluisi (D-PR at Large)
Comisionado Residente en Washington, D.C.
Columna El Vocero
El eterno problema del estatus de Puerto Rico domina nuestra discusión política. La razón es clara: no tenemos un estatus digno y permanente. Mientras mantengamos el estatus actual continuaremos sumidos en este dilema que nos ha abrumado por muchísimos años, que obstaculiza nuestro desarrollo socio-económico y que nos mantiene enfrascados en una lucha divisoria que en nada beneficia a nuestro pueblo.
El compromiso de ponerle punto final a este dilema tiene que comenzar con aceptar que el estatus actual es el problema y que la única forma de resolverlo es escogiendo un estatus diferente. Nuestro pueblo ha madurado mucho en las pasadas décadas y debemos estar confiados de que los puertorriqueños están preparados para decidir su futuro político con los ojos abiertos, con la verdad de frente y con la esperanza de un mejor porvenir.
Siempre que hablemos de nuestro estatus tenemos que partir de la premisa de que es nuestro pueblo el que debe decidir el destino político de la isla, pues de eso es que se trata el principio de la libre determinación. Por consiguiente, nadie debe cuestionar la validez de cualquier esfuerzo justo y razonable por consultar a nuestro pueblo sobre este trascendental asunto.
Por otro lado, al repasar nuestra historia tenemos que reconocer que desde mediados del siglo pasado hemos tenido tres sectores ideológicos en la isla: los estadolibristas, los estadistas y los independentistas. Es por eso que para que cualquier consulta de estatus sea justa y razonable, ésta debe darle plena oportunidad de expresar su parecer a estos tres sectores de nuestra población. Ahora bien, lo que no puede ser parte de una consulta justa son propuestas engañosas, alternativas irreales o movidas dirigidas a impedir que el pueblo tome su decisión.
El plebiscito propuesto por el Partido Nuevo Progresista provee para que todos en Puerto Rico puedan hacerse sentir. La consulta que proponemos le plantea dos preguntas a nuestro pueblo. Inicialmente le pregunta a nuestros electores si desean que Puerto Rico continúe en su condición política actual de un Estado Libre Asociado sujeto a la Cláusula Territorial de la Constitución de los Estados Unidos o si desean que obtenga un estatus político permanente que no sea colonial o territorial. Y en caso de que la mayoría de los votantes quiera que Puerto Rico obtenga un nuevo estatus, les pide que escojan entre las siguientes alternativas: la Estadidad, la Independencia, o el Estado Libre Asociado fuera de la Cláusula Territorial de la Constitución Federal.
El propósito obvio de la primera pregunta es determinar el nivel de aceptación que tiene en nuestro pueblo el estatus actual. Y es que conforme al principio de la libre determinación nuestro pueblo es quien tiene que decidir si Puerto Rico debe continuar bajo su presente relación con los Estados Unidos.
La segunda pregunta es igualmente pertinente, ya que en el evento de que la mayoría del electorado rechace la condición política actual de la isla es importante saber cuál de las opciones disponibles es la que prefiere nuestro pueblo.
Entonces, ¿por qué el Presidente del Partido Popular Democrático se opone al plebiscito propuesto?
-Porque no está seguro si debe apoyar que Puerto Rico continúe siendo un territorio de los Estados Unidos sujeto a los poderes del Congreso, en donde no tiene voz y voto.
-Porque no está seguro si debe favorecer que el Congreso trate a Puerto Rico como una nación y le permita tener un pacto o tratado de libre asociación con los Estados Unidos.
-Porque unos días reclama que estamos fuera de la Cláusula Territorial de la Constitución Federal y otros días admite que estamos bajo ella.
-Porque algunas veces habla de que hay que desarrollar el Estado Libre Asociado y otras celebra el pacto que supuestamente tenemos con los Estados Unidos desde los años 50.
-Porque un día dice que los Estados Unidos y Puerto Rico son “naciones hermanas” y otro afirma que somos parte de los Estados Unidos.
-Y porque tiene miedo de que la mayoría de nuestro pueblo vaya a rechazar el estatus actual y vaya a abrazar la estadidad.
Pero si algo espera nuestro pueblo de sus líderes, es firmeza y valentía a la hora de tomar decisiones. Jurídica y políticamente Puerto Rico puede continuar siendo un territorio de los Estados Unidos, puede convertirse en el estado 51 de los Estados Unidos, o puede ser una nación independiente o una nación asociada con los Estados Unidos. Ha llegado el momento de que nuestro pueblo le envíe un mensaje claro al Congreso de los Estados Unidos.
En arroz y habichuelas: ¿Qué queremos ser, un territorio, un estado, o una nación? El futuro de Puerto Rico está en nuestras manos.
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viernes, 5 de agosto de 2011
Puerto Rico: ¿Territorio, Estado, o Nación?
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jueves, 28 de julio de 2011
The Temptations of Power is Broader Power
BY ANTHONY MELE
Publish by Rockland County Times
Political power can test the most temperate of people, but when those temptations remain unsatisfied it leads to a need for more of it. The media ignored President Obama when he told the room hosted by The Council of La Raza he felt "tempted” to bypass the US Congress. When the President of the USA expresses his contempt for the US Congress as a co-equal branch of government, he is simultaneously expressing the separation of powers built into the US Constitution is a constraint that frustrates his exercise of power. That is precisely what the founders in their wisdom intended. When he says he is "tempted to go it alone," he is expressing a desire to rule by dictat. That is precisely what the founder’s intended to constrain.
As a former soldier, it disturbed me to my core for the first time in my life to actually hear the Commander in Chief announce he wanted to suspend the separation of powers clause. As an American of Latin heritage, it embarrassed me to hear Latinos chant "yes, you can.” Especially when you take into consideration most of these immigrants and their parents fled from Latin American dictatorships to partake in the freedoms guaranteed by our Constitution.
What rose from simmering incredulousness to furious objection was the pure outlandish lie that if the president had dictatorial powers granted to him by those cheering him on in that room, he would be a beneficent dictator. He would grant them all they wished, like immigration reform, which is left-wing code word for a borderless America. Like balance and fairness from a dictator who would seize the wealth from those who earned it and redistribute to those he says should have it instead.
What became downright frightening was the mob mentality in that room, who would, if they could, at that moment abolish the presidency as a public office in a co-equal branch of government, constrained by the US Constitution, restrained by the Bill of Rights and sustained by the equal protection under the law. They would have anointed him an American Dictator before my very eyes. When I observed his reaction to that possibility, there was no Chris Mathews warm feel up my leg, but a very cold chill ran down my spine.
It is my intention to warn every American why the founders swore an oath to pledge their life, their wealth and sacred honor to declare to a world of Kings, we shall have no Monarchs over a free people. I can do no less than they. Mr. President, the US Constitution is not White House toilet tissue. That is the contempt he expressed for it on this day in July 2011. It is my goal to persuade every voter I can to return the favor come Election Day 2012.
Publish by Rockland County Times
Political power can test the most temperate of people, but when those temptations remain unsatisfied it leads to a need for more of it. The media ignored President Obama when he told the room hosted by The Council of La Raza he felt "tempted” to bypass the US Congress. When the President of the USA expresses his contempt for the US Congress as a co-equal branch of government, he is simultaneously expressing the separation of powers built into the US Constitution is a constraint that frustrates his exercise of power. That is precisely what the founders in their wisdom intended. When he says he is "tempted to go it alone," he is expressing a desire to rule by dictat. That is precisely what the founder’s intended to constrain.
As a former soldier, it disturbed me to my core for the first time in my life to actually hear the Commander in Chief announce he wanted to suspend the separation of powers clause. As an American of Latin heritage, it embarrassed me to hear Latinos chant "yes, you can.” Especially when you take into consideration most of these immigrants and their parents fled from Latin American dictatorships to partake in the freedoms guaranteed by our Constitution.
What rose from simmering incredulousness to furious objection was the pure outlandish lie that if the president had dictatorial powers granted to him by those cheering him on in that room, he would be a beneficent dictator. He would grant them all they wished, like immigration reform, which is left-wing code word for a borderless America. Like balance and fairness from a dictator who would seize the wealth from those who earned it and redistribute to those he says should have it instead.
What became downright frightening was the mob mentality in that room, who would, if they could, at that moment abolish the presidency as a public office in a co-equal branch of government, constrained by the US Constitution, restrained by the Bill of Rights and sustained by the equal protection under the law. They would have anointed him an American Dictator before my very eyes. When I observed his reaction to that possibility, there was no Chris Mathews warm feel up my leg, but a very cold chill ran down my spine.
It is my intention to warn every American why the founders swore an oath to pledge their life, their wealth and sacred honor to declare to a world of Kings, we shall have no Monarchs over a free people. I can do no less than they. Mr. President, the US Constitution is not White House toilet tissue. That is the contempt he expressed for it on this day in July 2011. It is my goal to persuade every voter I can to return the favor come Election Day 2012.
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domingo, 10 de abril de 2011
La despolitización: La Ruta Correcta Hacia un Mejor Gobierno
Por: Anthony Carrillo Filomeno,MPA
Secretario General de la Juventud Demócrata de Puerto Rico
“Se dice que la política es el deporte nacional de Puerto Rico pero será realmente este un deporte digno de jugar en Puerto Rico?” –Anthony Carrillo- 2011
¿Y qué es eso de politizar? Podemos decir que cuando los políticos meten las manos en algo que no les corresponde, los mismos amplían y extienden su poder de dominación política hacia algún área que no debiera estar sometida como lo es la justicia por ejemplo. Así cuando decimos que se politiza la justicia, nos referimos a que los jueces se comprometen con los políticos y con la política.
En esta reflexión quiero plantear la despolitización como un elemento fundamental para lograr mejores modelos de gobierno incluyendo el de Puerto Rico.
En nuestra pasada columna hablábamos de la importancia que tiene la continuidad en la política para lograr que el Gobierno y los Políticos sirvan de facilitadores para lograr una mejor calidad de vida para todos sin agendas individuales sino con una agenda de País. (Aquí la columna)
En Puerto Rico prácticamente todo está politizado; la economía, la justicia, las universidades, en fin hasta las congregaciones religiosas, pero y como logramos despolitizar y para que?
Si bien es cierto que la política es necesaria como instrumento para provocar cambios en la sociedad, el exceso de la misma provocar una crisis profunda dentro de las estructuras sociales y organizacionales.
Ya desde 1975 con Ley de Personal de Servicio Público en la isla comenzamos a reflexionar sobre probablemente uno de los elementos cruciales para atacar la despolitización: El Principio de Mérito.
La ley define este principio como el concepto por el cual todos los empleados deben ser seleccionados, adiestrados, ascendidos y retenidos en su empleo en consideración al merito y la capacidad, sin discrimen por razón de raza, color, sexo, nacimiento, edad, origen o condición social, incapacidad física, mental, condición de veterano, ni por sus ideas o afiliación política o religiosa.
Por otro lado este principio es contrapuesto por los nombramientos de confianza a quienes la misma ley provee una discreción administrativa y hasta cierto punto política para disponer de los mismos en cualquier momento. Un fenómeno interesante relacionado a esto se dio en los Estados Unidos bajo la presidencia de Andrew Jackson entre 1829 y 1837 el cual se denomino "sistema de despojos" (spoils system) en donde se practicaba ( y se practica aun de manera sutil) de considerar a los cargos públicos y sus beneficios como botín que había que quitar al partido derrotado y distribuirlo entre miembros del partido vencedor.
Ante esto la creación de estructuras apolíticas dentro de nuestro sistema de gobierno o que fomenten la continuidad y el principio de merito son definitivamente un paso en la dirección correcta hacia la despolitización para un mejor gobierno.
Estas estructuras programáticas dentro del gobierno como lo son el departamento de educación, el departamento de salud, las estructuras de seguridad como la policia de Puerto Rico y su superintendencia entre otros proveen los servicios fundamentales para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.
Varias propuestas legislativas han sido presentadas a los fines de extender por periodos prolongados como por ejemplo 10 años el término del secretario de educación así como lo es el de la Oficina del Contralor y Ética Gubernamental para que estas dependencias programáticas garanticen una continuidad en las políticas públicas propuestas.
La bola esta en nuestra cancha y entonces nos podemos preguntar: ¿Sera que despolitizar al gobierno va en contra de los principios de nuestros gobernantes por su propia naturaleza o simplemente desean mantener el status quo?
El autor es asesor en el area de Política Publica y Gobierno egresado del Departamento de Ciencia Politica de la UPRRP y de la Escuela Graduada de Administración Publica del mismo Recinto. Actualmente cursa su segundo año en la Escuela de Derecho de la Pontifica Universidad Catolica de Puerto Rico y su segunda maestria , esta en Adminsitracion de Empresas con concentracion en Finzanzas (MBA) en el Recinto de Rio Piedras .En el próximo escrito hablaremos sobre la política pública y la política partidista y como debemos atender ambos conceptos para lograr un mejor gobierno para todos.
Secretario General de la Juventud Demócrata de Puerto Rico
“Se dice que la política es el deporte nacional de Puerto Rico pero será realmente este un deporte digno de jugar en Puerto Rico?” –Anthony Carrillo- 2011
¿Y qué es eso de politizar? Podemos decir que cuando los políticos meten las manos en algo que no les corresponde, los mismos amplían y extienden su poder de dominación política hacia algún área que no debiera estar sometida como lo es la justicia por ejemplo. Así cuando decimos que se politiza la justicia, nos referimos a que los jueces se comprometen con los políticos y con la política.
En esta reflexión quiero plantear la despolitización como un elemento fundamental para lograr mejores modelos de gobierno incluyendo el de Puerto Rico.
En nuestra pasada columna hablábamos de la importancia que tiene la continuidad en la política para lograr que el Gobierno y los Políticos sirvan de facilitadores para lograr una mejor calidad de vida para todos sin agendas individuales sino con una agenda de País. (Aquí la columna)
En Puerto Rico prácticamente todo está politizado; la economía, la justicia, las universidades, en fin hasta las congregaciones religiosas, pero y como logramos despolitizar y para que?
Si bien es cierto que la política es necesaria como instrumento para provocar cambios en la sociedad, el exceso de la misma provocar una crisis profunda dentro de las estructuras sociales y organizacionales.
Ya desde 1975 con Ley de Personal de Servicio Público en la isla comenzamos a reflexionar sobre probablemente uno de los elementos cruciales para atacar la despolitización: El Principio de Mérito.
La ley define este principio como el concepto por el cual todos los empleados deben ser seleccionados, adiestrados, ascendidos y retenidos en su empleo en consideración al merito y la capacidad, sin discrimen por razón de raza, color, sexo, nacimiento, edad, origen o condición social, incapacidad física, mental, condición de veterano, ni por sus ideas o afiliación política o religiosa.
Por otro lado este principio es contrapuesto por los nombramientos de confianza a quienes la misma ley provee una discreción administrativa y hasta cierto punto política para disponer de los mismos en cualquier momento. Un fenómeno interesante relacionado a esto se dio en los Estados Unidos bajo la presidencia de Andrew Jackson entre 1829 y 1837 el cual se denomino "sistema de despojos" (spoils system) en donde se practicaba ( y se practica aun de manera sutil) de considerar a los cargos públicos y sus beneficios como botín que había que quitar al partido derrotado y distribuirlo entre miembros del partido vencedor.
Ante esto la creación de estructuras apolíticas dentro de nuestro sistema de gobierno o que fomenten la continuidad y el principio de merito son definitivamente un paso en la dirección correcta hacia la despolitización para un mejor gobierno.
Estas estructuras programáticas dentro del gobierno como lo son el departamento de educación, el departamento de salud, las estructuras de seguridad como la policia de Puerto Rico y su superintendencia entre otros proveen los servicios fundamentales para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.
Varias propuestas legislativas han sido presentadas a los fines de extender por periodos prolongados como por ejemplo 10 años el término del secretario de educación así como lo es el de la Oficina del Contralor y Ética Gubernamental para que estas dependencias programáticas garanticen una continuidad en las políticas públicas propuestas.
La bola esta en nuestra cancha y entonces nos podemos preguntar: ¿Sera que despolitizar al gobierno va en contra de los principios de nuestros gobernantes por su propia naturaleza o simplemente desean mantener el status quo?
El autor es asesor en el area de Política Publica y Gobierno egresado del Departamento de Ciencia Politica de la UPRRP y de la Escuela Graduada de Administración Publica del mismo Recinto. Actualmente cursa su segundo año en la Escuela de Derecho de la Pontifica Universidad Catolica de Puerto Rico y su segunda maestria , esta en Adminsitracion de Empresas con concentracion en Finzanzas (MBA) en el Recinto de Rio Piedras .En el próximo escrito hablaremos sobre la política pública y la política partidista y como debemos atender ambos conceptos para lograr un mejor gobierno para todos.
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jueves, 31 de marzo de 2011
Los políticos de cada cuatro años y la Falta de Continuidad en la Política
Por: Anthony Carrillo Filomeno,MPA
Secretario General de la Juventud Demócrata de Puerto Rico
“La gente vota cada cuatro años pensando que puede cambiar cosas, pero
los mercados financieros votan todos los días” -Fernández Durán-
Típicamente cuando se elige a un funcionario público ya sea en Puerto Rico o cualquier otra jurisdicción en un proceso eleccionario el elector general no realiza un análisis más allá del momentum político o sea de lo que vive en el momento y no de la consecuencia real del futuro del país con esta elección.
Por un lado si bien es cierto que en un sistema democrático como el que vivimos actualmente las elecciones son la mayor forma de poder que tienen los ciudadanos y además es la principal manera con la que cuentan para decir lo que piensan y, sobre todo, para que les escuchen, esto no debe limitarse a este mero proceso.
El proceso sociopolítico como bien lo expresa el concepto envuelve a varios actores que son los protagonistas del ejercicio pleno de la democracia. Cuando vamos a la Real Academia Española a explorar este concepto vemos que dice y cito “Que se refiere conjuntamente a lo social y a lo político”. Por una parte tenemos el rol social de la ciudadanía y por otra parte el rol de los actores políticos que no son otra cosa que las figuras ya sea electas directa o indirectamente en el aparato del Estado.
Planteo en el tema de esta breve reflexión que existen dos issues que deben ser pensados de manera seria para el mejoramiento de nuestro futuro como Pueblo. El primero los llamados políticos de cada cuatro anos y segundo la falta de continuidad en la política.
Primero; ¿Que son los políticos de cada cuatro años?
Este fenómeno no es otra cosa que el producto de una crisis profunda tanto en la sociedad civil como en la clase o sociedad política de cualquier País. Para que el político llegue a su posición debe pasar por el escrutinio y el sufragio del pueblo (al menos en nuestro sistema de democracia representativa ya que sabemos que existen otro modelos políticos mundiales) lo cual indica que el político es en cierta manera el reflejo del elector que lo elige.
Tal y como expresamos en nuestro artículo anterior curiosamente desde nuestra óptica la mentalidad de desconocimiento, conformidad y apatía a los procesos sociopolíticos son unos de los factores predominantes por los cuales nos mantenemos en el estado actual (status quo).
Esta interpretación no asume que por no participar del proceso político expresamente se refleje este fenómeno sino que el mismo se da también en aquellos casos en donde la ciudadanía emite un voto inconsciente por un candidato dejándose llevar por el momento político, la emoción y no por la profundidad del candidato y del futuro del país con elección de este.
Por otro lado esta situación desemboca en el segundo issue planteado en nuestra reflexión que es la Falta de Continuidad en la Política.
Planteo que deben mirarse ambos issues de manera conjunta por su relación tan estrecha en lo que envuelve a la Sociedad y Gobierno en sí mismo.
¿Porque existen tantos planes de gobierno cada década y casi nunca los vemos completados?
Precisamente la falta de continuidad política es ese fenómeno que vemos muchas veces prácticamente en las promesas incumplidas de algunos políticos o sencillamente de los cambios individualistas de administración gubernamental que cargan personalmente un plan de Partido Político y no una agenda de País.
La continuidad política supone que existe una agenda programática que no debe tener interrupción alguna para lograr el objetivo y las metas propuestas inicialmente.
Son muchas las propuestas que pueden surgir de esta reflexión en temas como la educación, la salud, la vivienda, la seguridad que no son otra cosa que los pilares del bienestar social de nuestro Pueblo y de su desarrollo socioeconómico.
Como expresamos en la cita inicial “La gente vota cada cuatro años pensando que puede cambiar cosas, pero los mercados financieros votan todos los días”. Con esto planteamos y concluimos que el rol fiscalizador del ciudadano hacia el Estado no debe limitarse solo en las urnas cada 4 años sino que debe traducirse en dialogo diario en donde la agenda del país sea la misma para todos incluyendo quienes serán los que decidirán el futuro y las riendas del mismo.
El autor es egresado ademas del Departamento de Ciencia Política de la UPRRP y de la Escuela Graduada de Administración Publica del mismo Recinto. Actualmente cursa su segundo año en la Escuela de Derecho de la Pontifica Universidad Católica de Puerto Rico y su segunda maestria , esta en Administración de Empresas con concentración en Finzanzas (MBA) en el Recinto de Río Piedras.En el próximo escrito hablaremos sobre la despolitización como herramienta para erradicar estos dos asuntos.
Secretario General de la Juventud Demócrata de Puerto Rico
“La gente vota cada cuatro años pensando que puede cambiar cosas, pero
los mercados financieros votan todos los días” -Fernández Durán-
Típicamente cuando se elige a un funcionario público ya sea en Puerto Rico o cualquier otra jurisdicción en un proceso eleccionario el elector general no realiza un análisis más allá del momentum político o sea de lo que vive en el momento y no de la consecuencia real del futuro del país con esta elección.
Por un lado si bien es cierto que en un sistema democrático como el que vivimos actualmente las elecciones son la mayor forma de poder que tienen los ciudadanos y además es la principal manera con la que cuentan para decir lo que piensan y, sobre todo, para que les escuchen, esto no debe limitarse a este mero proceso.
El proceso sociopolítico como bien lo expresa el concepto envuelve a varios actores que son los protagonistas del ejercicio pleno de la democracia. Cuando vamos a la Real Academia Española a explorar este concepto vemos que dice y cito “Que se refiere conjuntamente a lo social y a lo político”. Por una parte tenemos el rol social de la ciudadanía y por otra parte el rol de los actores políticos que no son otra cosa que las figuras ya sea electas directa o indirectamente en el aparato del Estado.
Planteo en el tema de esta breve reflexión que existen dos issues que deben ser pensados de manera seria para el mejoramiento de nuestro futuro como Pueblo. El primero los llamados políticos de cada cuatro anos y segundo la falta de continuidad en la política.
Primero; ¿Que son los políticos de cada cuatro años?
Este fenómeno no es otra cosa que el producto de una crisis profunda tanto en la sociedad civil como en la clase o sociedad política de cualquier País. Para que el político llegue a su posición debe pasar por el escrutinio y el sufragio del pueblo (al menos en nuestro sistema de democracia representativa ya que sabemos que existen otro modelos políticos mundiales) lo cual indica que el político es en cierta manera el reflejo del elector que lo elige.
Tal y como expresamos en nuestro artículo anterior curiosamente desde nuestra óptica la mentalidad de desconocimiento, conformidad y apatía a los procesos sociopolíticos son unos de los factores predominantes por los cuales nos mantenemos en el estado actual (status quo).
Esta interpretación no asume que por no participar del proceso político expresamente se refleje este fenómeno sino que el mismo se da también en aquellos casos en donde la ciudadanía emite un voto inconsciente por un candidato dejándose llevar por el momento político, la emoción y no por la profundidad del candidato y del futuro del país con elección de este.
Por otro lado esta situación desemboca en el segundo issue planteado en nuestra reflexión que es la Falta de Continuidad en la Política.
Planteo que deben mirarse ambos issues de manera conjunta por su relación tan estrecha en lo que envuelve a la Sociedad y Gobierno en sí mismo.
¿Porque existen tantos planes de gobierno cada década y casi nunca los vemos completados?
Precisamente la falta de continuidad política es ese fenómeno que vemos muchas veces prácticamente en las promesas incumplidas de algunos políticos o sencillamente de los cambios individualistas de administración gubernamental que cargan personalmente un plan de Partido Político y no una agenda de País.
La continuidad política supone que existe una agenda programática que no debe tener interrupción alguna para lograr el objetivo y las metas propuestas inicialmente.
Son muchas las propuestas que pueden surgir de esta reflexión en temas como la educación, la salud, la vivienda, la seguridad que no son otra cosa que los pilares del bienestar social de nuestro Pueblo y de su desarrollo socioeconómico.
Como expresamos en la cita inicial “La gente vota cada cuatro años pensando que puede cambiar cosas, pero los mercados financieros votan todos los días”. Con esto planteamos y concluimos que el rol fiscalizador del ciudadano hacia el Estado no debe limitarse solo en las urnas cada 4 años sino que debe traducirse en dialogo diario en donde la agenda del país sea la misma para todos incluyendo quienes serán los que decidirán el futuro y las riendas del mismo.
El autor es egresado ademas del Departamento de Ciencia Política de la UPRRP y de la Escuela Graduada de Administración Publica del mismo Recinto. Actualmente cursa su segundo año en la Escuela de Derecho de la Pontifica Universidad Católica de Puerto Rico y su segunda maestria , esta en Administración de Empresas con concentración en Finzanzas (MBA) en el Recinto de Río Piedras.En el próximo escrito hablaremos sobre la despolitización como herramienta para erradicar estos dos asuntos.
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