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martes, 3 de abril de 2012

La nueva escuelita de la estadidad


Por José Garriga Picó, Profesor de Ciencia Política en la UPR-RP
Lunes, 2 de abril de 2012

Me encanta escribir para ustedes estas columnas.  Las horas que cada semana le dedico a la tarea de investigar, pensar y escribir éstas, las disfruto intensamente.  Tanto porque me deleita el oficio de escribir, como porque me da la oportunidad de expresar mis ideas.  Antes de escribir, sin embargo, tengo que, por así decirlo, “meterme en su mente” para averiguar sobre qué quieren ustedes leer.  Esta semana esta tarea se me hizo fácil. Estoy seguro que para mis lectores asiduos, en este momento el tema más apremiante es el plebiscito.  Muchos me han enviado mensajes a GarrigaPico@yahoo.com o me han abordado personalmente para darme su opinión de que educar el electorado es la tarea más importante que tenemos en este momento.  También me previenen de que se ha ido creando una confusión sobre cómo votar en el plebiscito.  

Así que, en respuesta a ese clamor, y en ejercicio de mi deber como profesor, a partir de esta columna voy comenzaré una serie, "La Nueva Escuelita de la Estadidad", dedicada a educar sobre el tema.  En ella explicaré de la manera más sencilla posible diversos aspectos de este asunto.  Revisaré una serie de temas sobre los que usted pudiera necesitar información para aclararle a sus familiares, amigos y vecinos lo que conlleva que Puerto Rico se convierta en estado; el proceso en el Congreso para llegar a serlo; las luchas políticas que hay que dar para obtenerla; el impacto que va a tener la estadidad sobre la economía, la sociedad y la cultura de Puerto Rico; y muchos otros aspectos más. La agenda es larga y los adversarios muchos así que, basta de preámbulos, vamos a comenzar.

¿Cómo debemos votar en el plebiscito?

Comencemos con esto que es lo más apremiante debido a la confusión que se ha creado.  Debemos estar claros: ningún estadista debe tener dudas de que la manera correcta de votar es: NO (a la colonia en la primera parte de la papeleta) y ESTADIDAD (entre las opciones de cambio que aparecen en la segunda parte de la papeleta).  Votar de otra manera debilita la lucha por la estadidad y lleva a resultados absurdos, como veremos en detalle adelante.  En eso está de acuerdo TODO el liderato del PNP y todos los grupos de educación estadista.  

Sin embargo, han surgido voces que, de buena fe pero equivocadamente, promueven que los estadistas voten SI al ELA colonial en la primera parte de la papeleta.  Su argumento se puede resumir de la siguiente manera: "como la presión internacional (léase, Fidel Castro) puede forzar a Estados Unidos a tener que darnos la independencia si rechazamos la colonia, entonces votemos SI para continuar la colonia".   Los populares y sus aliados antiamericanos e izquierdosos están súper deleitados de que estadistas confundidos estén considerando votar a favor del SI.

Vamos al grano: ¿tienen Fidel o Raúl Castro, Hugo Chávez, el Presidente de la China, Hu Yingtao (锦涛), las Naciones Unidas, o, todos estos juntos, poder para obligar a Estados Unidos a separarnos de la unión? La contestación clara y definitiva es NO.

Mire, todo el que entiende el sistema político americano sabe que los Estados Unidos sólo le darían la independencia a Puerto Rico si se dieran concomitantemente dos condiciones: primero, que los puertorriqueños votaran mayoritariamente por esa opción (esa es la manera en que se deciden los asuntos domésticos en EE.UU.); y, segundo, si en el balance geoestratégico a Estados Unidos le conviniera que fuéramos una república (así se deciden los asuntos de política exterior en el Departamento de Estado, en el de Defensa y en el Congreso federal).  Ninguna de esas condiciones se va a dar y nadie ni ningún organismo externo al Congreso pueden obligar a éste a hacer nada, incluyendo imponerle la independencia a Puerto Rico contra nuestra voluntad.  Esa es la realidad, lo demás son fantasías.

Por lo tanto, ningún estadista debe votar que SI a la colonia para combatir el fantasma de la independencia pues los puertorriqueños no la queremos y a la nación americana no le conviene política, económica o geoestratégicamente abandonar esta bendita isla que, como detallaré en próximas columnas de esta serie, ya es parte integral e inextricable de la política, la economía y la fibra social de la nación americana. Proponer votar por la colonia para matar un fantasma es absurdo.

Volviendo entonces al aspecto de estrategia electoral, debo recalcar que no ayuda a la victoria de la  estadidad plantear alternativas sobre cómo votar en la primera parte de la papeleta suponiendo que la estadidad va a perder frente a las otras fórmulas.  En Puerto Rico llamamos a esa actitud derrotismo.  Para nosotros, el derrotismo engendra precisamente eso, la derrota. Allá los independentistas y libre asociacionistas que planeen su estrategia pensando cómo van a reclamar, como siempre, que ganaron cuando pierdan.  Los Estadistas vamos a ganar y con ese convencimiento vamos a elaborar nuestra estrategia electoral.

Sin embargo, con el solo fin de redondear el argumento lógico, supongamos que gracias al voto de los estadistas gana el SI, y, veamos entonces las consecuencias de esa victoria suponiendo: primero, que la ESTADIDAD pierde; y, segundo, que gana.  Si para la desgracia de Puerto Rico, la ESTADIDAD perdiera y el SI ganara, todos los estadistas que hayan votado por el SI habrían perdido la oportunidad de rechazar la colonia y nos habrán condenado a soportar la colonia, no la independencia, por varias décadas.  Pedirle a un estadista que contribuya a que se perpetúe la colonia con su voto por el SI es absurdo. Más absurdo aún para un estadista es contribuir a que surja una situación en que gane la ESTADIDAD y el SI.  Aparte de que esos dos votos son contradictorios, una victoria del SI lo que lograría es invalidar la victoria de la estadidad dando efectivamente un voto por la colonia.  En ambos casos, gane o pierda la ESTADIDAD el referéndum, el voto por el SI es un voto por la colonia y es absurdo.

En suma, la lógica no falla, las especulaciones sobre escenarios fantásticos sí falla.  He demostrado con toda la exactitud que nos facilita la lógica que para un estadista no hay ninguna circunstancia real en la que le convenga votar SÍ; sólo es racional votar NO. Ha llegado el momento de dejar las especulaciones ociosas y movernos a la unidad que nos da la victoria tanto al NO a la colonia como a la ESTADIDAD en el próximo plebiscito.  Así invito a todos los estadistas a que lo hagan.


jueves, 31 de marzo de 2011

Los políticos de cada cuatro años y la Falta de Continuidad en la Política

Por: Anthony Carrillo Filomeno,MPA
Secretario General de la Juventud Demócrata de Puerto Rico




“La gente vota cada cuatro años pensando que puede cambiar cosas, pero
los mercados financieros votan todos los días” -Fernández Durán-


Típicamente cuando se elige a un funcionario público ya sea en Puerto Rico o cualquier otra jurisdicción en un proceso eleccionario el elector general no realiza un análisis más allá del momentum político o sea de lo que vive en el momento y no de la consecuencia real del futuro del país con esta elección.

Por un lado si bien es cierto que en un sistema democrático como el que vivimos actualmente las elecciones son la mayor forma de poder que tienen los ciudadanos y además es la principal manera con la que cuentan para decir lo que piensan y, sobre todo, para que les escuchen, esto no debe limitarse a este mero proceso.

El proceso sociopolítico como bien lo expresa el concepto envuelve a varios actores que son los protagonistas del ejercicio pleno de la democracia. Cuando vamos a la Real Academia Española a explorar este concepto vemos que dice y cito “Que se refiere conjuntamente a lo social y a lo político”. Por una parte tenemos el rol social de la ciudadanía y por otra parte el rol de los actores políticos que no son otra cosa que las figuras ya sea electas directa o indirectamente en el aparato del Estado.

Planteo en el tema de esta breve reflexión que existen dos issues que deben ser pensados de manera seria para el mejoramiento de nuestro futuro como Pueblo. El primero los llamados políticos de cada cuatro anos y segundo la falta de continuidad en la política.

Primero; ¿Que son los políticos de cada cuatro años?

Este fenómeno no es otra cosa que el producto de una crisis profunda tanto en la sociedad civil como en la clase o sociedad política de cualquier País. Para que el político llegue a su posición debe pasar por el escrutinio y el sufragio del pueblo (al menos en nuestro sistema de democracia representativa ya que sabemos que existen otro modelos políticos mundiales) lo cual indica que el político es en cierta manera el reflejo del elector que lo elige.

Tal y como expresamos en nuestro artículo anterior curiosamente desde nuestra óptica la mentalidad de desconocimiento, conformidad y apatía a los procesos sociopolíticos son unos de los factores predominantes por los cuales nos mantenemos en el estado actual (status quo).



Esta interpretación no asume que por no participar del proceso político expresamente se refleje este fenómeno sino que el mismo se da también en aquellos casos en donde la ciudadanía emite un voto inconsciente por un candidato dejándose llevar por el momento político, la emoción y no por la profundidad del candidato y del futuro del país con elección de este.

Por otro lado esta situación desemboca en el segundo issue planteado en nuestra reflexión que es la Falta de Continuidad en la Política.

Planteo que deben mirarse ambos issues de manera conjunta por su relación tan estrecha en lo que envuelve a la Sociedad y Gobierno en sí mismo.

¿Porque existen tantos planes de gobierno cada década y casi nunca los vemos completados?

Precisamente la falta de continuidad política es ese fenómeno que vemos muchas veces prácticamente en las promesas incumplidas de algunos políticos o sencillamente de los cambios individualistas de administración gubernamental que cargan personalmente un plan de Partido Político y no una agenda de País.

La continuidad política supone que existe una agenda programática que no debe tener interrupción alguna para lograr el objetivo y las metas propuestas inicialmente.

Son muchas las propuestas que pueden surgir de esta reflexión en temas como la educación, la salud, la vivienda, la seguridad que no son otra cosa que los pilares del bienestar social de nuestro Pueblo y de su desarrollo socioeconómico.

Como expresamos en la cita inicial “La gente vota cada cuatro años pensando que puede cambiar cosas, pero los mercados financieros votan todos los días”. Con esto planteamos y concluimos que el rol fiscalizador del ciudadano hacia el Estado no debe limitarse solo en las urnas cada 4 años sino que debe traducirse en dialogo diario en donde la agenda del país sea la misma para todos incluyendo quienes serán los que decidirán el futuro y las riendas del mismo.


El autor es egresado ademas del Departamento de Ciencia Política de la UPRRP y de la Escuela Graduada de Administración Publica del mismo Recinto. Actualmente cursa su segundo año en la Escuela de Derecho de la Pontifica Universidad Católica de Puerto Rico y su segunda maestria , esta en Administración de Empresas con concentración en Finzanzas (MBA) en el Recinto de Río Piedras.En el próximo escrito hablaremos sobre la despolitización como herramienta para erradicar estos dos asuntos.