sábado, 21 de enero de 2012

Paridad versus Igualdad

Por Kenneth McClintock Hernández,
Secretario de Estado de Puerto Rico y 1er. Presidente de PRSSA

Hace unos días se suscitó una controversia en torno a unas expresiones del Secretario de Salud, doctor Lorenzo González, en torno a los niveles de fondos que se reciben en Puerto Rico para atender las condiciones de SIDA/HIV en las que, esencialmente, éste señaló que solo bajo la Estadidad podría disfrutar igualdad en los programas federales para atender estas condiciones.  Lorenzo tenía razón.

Hay una gran diferencia entre “paridad” e “igualdad”.

Cuando el territorio de Puerto Rico recibe  exactamente la misma cantidad de recursos en un programa federal a lo que recibiría si fuéramos estado, se alcanza una condición de “paridad”, pero no de igualdad.

A principios de la década del ’70, se extendió a Puerto Rico el programa de cupones de alimentos y comenzamos a recibir exactamente la misma cantidad de fondos que los que recibiríamos bajo ese programa federal si fuéramos un estado.  Alcanzamos la paridad numérica.  Sin embargo, acontecimientos subsiguientes demostraron que no habíamos alcanzado la “igualdad”.

Poco después que asumió el mando, el Presidente Ronald Reagan comenzó a buscar dónde recortar gastos federales.  Los senadores y congresistas de estados con grandes cantidades de beneficiarios de los cupones de alimentos, al iguakl que de los estados productores de alimentos impidieron que se recortara el programa de cupones de alimentos.  Sin embargo, accedieron a que se hicieran recortes a Puerto Rico.  No siendo un estado, Puerto Rico carecía de la protección de “igualdad”, que implica uniformidad.

Reagan no podia reducirle los cupones de alimentos a un estado sí y  a otros no pero, por ser un territorio, sí le podia quitar la “paridad” que gozaban los beneficiarios del programa de cupones en Puerto Rico.  Nos sacó del programa de cupones y creó el llamado Programa de Asistencia Nutricional en que puertorriqueños indigentes recibirían, no cupones, sino cheques.  Ah, y de paso, mucho menos en cheque que lo que recibían en cupones!

De igual manera, el territorio de Puerto Rico podría llegar a recibir los mismos fondos que un estado en determinado programa federal y alcanzar la paridad, la paridad pero no la igualdad.  Para ser iguales---mismos fondos, igual trato, protegidos de que nos quiten o reduzcan lo que no le quiten o reduzcan a otros---para eso hay que votar por y convertirnos en un estado.

El Secretario de Salud, en forma mucho más resumida, en un tono mucho más conversacional, así lo expresó esta semana. Y tiene razón.   No en ánimo de campaña sino en ánimo de aclarar una verdad: No hay igualdad sin estadidad.

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